Sábado Santo

Hoy, sábado de sepultura, Jesús, ya muerto en la carne, desciende a los infiernos. Y siempre me he preguntado ¿y para qué? ¿por qué? Si Él no tiene pecado entonces ¿por qué bajó? Pues hoy una lectura, cuyo autor tristemente no se conoce, me ha facilitado la respuesta: bajó para rescatar a Adán quien, junto a Eva, lloraba su pecado entre llamas insoportables. Pero Jesús le salvó -y con ese gesto nos salvó a todos-  perdonándole y haciéndole uno consigo mismo,  para volver de una vez por todas al paraíso, que ya nunca abandonará.

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Pensamiento

Últimamente pienso mucho en mi padre. Y me pongo triste claro. Pero ¿sabes por qué? Porque, sin darme cuenta, lo hago con mi pensamiento terrenal. Y no será porque no tenga mi pensamiento celestial. ¡Claro que lo tengo! Y tú eh.. Dios al morir, destruyó nuestra muerte. Y al resucitar,  restauró nuestra vida. Y gracias a ese gesto de misericordia, nosotros podemos consolar nuestra tristeza y enjugar nuestro llanto, sabiendo que nuestros seres queridos que ya nos dejaron,  ya pasaron del pensamiento terrenal. tan lúgubre, al pensamiento celestial, tan…eterno. Pero claro, a mí, ya todos, nos vence el primero. Pero lo bueno es que Dios nos ha dejado la potestad de creer en Su vida. Y así sabemos que los que ya no están aquí, están allí, disfrutando de una promesa tan maravillosa, que nos resulta inimaginable. Pero ahí está. Y lo sabemos. Lo sé. Así que voy a esforzarme por borrar ese  pensamiento terrenal, porque aun teniendo el celestial, no debo castigarme -ni tú tampoco- cuando la pena cae sobre mí, como dijo Luz Casal, porque eso nos ocurre, y nos ocurrirá a los míseros mortales, pero el consuelo también está, y siempre estará, con nosotros. Gracias Señor.

Poema

Dame tu ramo verde,

toma mi verde ramo,

que no te engañe mi mano

cuando el corazón se pierde.

Que siempre ayude al hermano,

al que se sienta perdido,

solo, triste, desabrido,

en busca de aquella ciencia,

a quien llamamos paciencia,

sin saber que a nuestro lado,

 

como un tatuaje marcado,

rinde con grandes honores

la más bella de las flores

que desde el cielo ha bajado

para ocultar los temores,

para  infundir esperanza,

la que a todos  nos alcanza

con dulce sabiduría,

a ti poca es la alabanza,.

gloriosa Virgen María.

 

 

 

 

Cerca de Ti, Señor

Oración de arrepentimiento y retorno a Dios

( de San Agustín)

 

Recibe, Señor y Padre clementísimo,

a este fugitivo que huyó de Ti;

– recíbeme, pues he sufrido mucho lejos de Ti;

demasiado tiempo he sido juguete de la mentira;

-recíbeme ahora que huyo de su tiranía;

siento necesidad de volver a Ti;

ábreme la puerta, pues estoy llamando,

y enséñame como se puede llegar hasta Ti.

 

(No tengo otro deseo

ni poseo otra ciencia,

que la de despreciar todo lo caduco y pasajero

para buscar lo inmutable y eterno)

 

Y esto es lo que hago, Padre mío,

porque sólo esto es lo que sé;

pero, no sé por dónde se llega a Ti;

enséñamelo Tú,

inspíramelo Tú

sírveme de guía.

 

Todo mi deseo está puesto en Ti,

y espero que me ayudes para verlo realizado,

-si Tú me abandonas estoy perdido,

pero sé que no me abandonarás

porque eres el Sumo Bien,

y todo el que te ha buscado de verdad

te ha encontrado.

 

Ayúdame, Padre mío, a buscarte;

y que al buscarte no me equivoque;

que no encuentre otra cosa que no seas Tú,

porque  nada anhelo fuera de Ti;

-concédeme la gracia de encontrarte,

y si ves en mí algún otro deseo vano,

líbrame de él, y hazme capaz de verte.

 

Padre mío, conviérteme del todo a Ti,

y quítame todo obstáculo que me separe de Ti;

y mientras viva

y tenga que soportar este cuerpo mortal,

haz que sea puro, generoso, justo y prudente,

– que alcance un perfecto amor

y una completa inteligencia de tu sabiduría,

– y que sea digno ya desde ahora,

de morar en tu Reino de felicidad.- Amén

 

 

Alégrate

Hoy es lunes.  Rosario Gozoso. Para mí el más bello. Primer misterio. Y dice el ángel Gabriel: » ¡Alégrate llena de gracia!» Que bellas palabras. Ya quisiera yo oírlas. Y  escucho una voz dentro de mí que en seguida me responde: ¡¡Pero si todos los días, cuando amaneces, te digo  -a ti y todos los que me escuchan- lo mismo:¡ALÉGRATE! Porque llegó un nuevo día, porque respiras, porque hay personas ahí fuera a quienes importas, porque…¡por todo!

¡ALEGGRÉMONOS PUES!

El poder de la oración . Oración al poder

Te has dado cuenta de que al rezar, al leer la palabra de Dios, te sientes bien. Es normal, piensas, porque dirijo mi mente y mis palabras, mi cuerpo,  todo mi ser al Señor. Pero he pensado en algo todavía más bello: ¿acaso cuando rezamos, justo en esos instantes, no dejamos de ser de este mundo? ¿es o no cierto que en ese lapso de tiempo llegamos a olvidar la maldad de nuestra alma, hasta el dolor del mundo? Es como si nuestra voz llegara al cielo, y en ese momento nosotros mismos alcanzamos el cielo.

El juego de ojos

¿Os habéis fijado en que con un sencillo juego de ojos y un poco de fe, podemos percibir éste y el mundo prometido en tan sólo unos segundos?

Me explico. Es fácil: sitúo mi ojo hacia arriba, miro al cielo, y ya está. El firmamento entero para que yo lo sueñe y lo disfrute ya desde aquí. Vuelvo el ojo hacia abajo y veo la tierra. Miro  arriba, veo ángeles. Miro abajo veo hombres. Miro arriba veo tranquilidad. Miro abajo y veo prisas. Miro arriba y veo Paz. Miro abajo y veo guerra…

Y me pregunto ¿Cuándo veré lo mismo mire donde mire? Creo que aquí abajo tenemos una «submirada» de arriba y abajo, pero cuando la superemos -y creo firmemente en ello–, veremos el mundo igual, miremos a donde miremos.

Aire

¿Has pensado alguna vez en lo maravilloso que es respirar? Inspirar, expirar. El aire. Y claro, como siempre esta ahí, pues ni lo pensamos. Pero para los cinéfilos que recuerden «Desafío Total» seguro que no podrían imaginar un mundo así.

De cualquier modo,  por mucho razonamiento lógico que pueda ser explicado en mil estudios -a los que, por supuesto, no quito razón- , pienso, y  creo que tú también, que el aire lo tenemos porque Dios quiere. Si piensas como yo,  no dejes de agradecer cada mañana el nuevo día, en que volverás a respirar.

Oración a Jesús

Esto escribí hace diez años. Sigo y seguiré -espero- pensando igual siempre. Perdonad si el texto no está bien redactado. Pensad que son las palabras de alguien que no se encontraba bien. Pero ésa es, sin lugar a dudas, mi actitud.

Escribir una oración para ti, me cruzan el pensamiento mil ideas, mil cosas que decirte, pero no llegan hasta mis dedos, están paralizados por las penurias humanas y no quieren entender que tú eres lo más grande que tengo, y que te necesito porque además sé que estás aquí mismo pero en estos momentos me cuesta alegrarme. Es tu cumpleaños, si, pero no entiendo por qué, me cuesta alegrarme. Tengo un nudo en la garganta bastante gordo, que no me deja hacer nada ni tener ganas de nada, ni bueno ni malo –afortunadamente-, pero YO QUIERO escribirte algo. Decirte cuanto te quiero. Sentir que me sientes, que sabes que yo te siento dentro de mi, y aun en momentos de tristeza extrema como éste, sigues ahí, y por eso te quiero escribir, para que lo sepas. Aunque tu lo sabes todo,  te gusta que te lo digan, como un niño, que sabe lo mucho que su madre le ama, pero necesita que ella se lo diga una y otra vez.. y es que tu eres un niño, el niño de mis ojos, luces de un modo que siempre me deslumbra, pero hoy no, y por supuesto no es porque tu no luzcas ni porque yo no te quiera ver. No. Es porque algo se interpone entre los dos, pero hay una cosa que no puede impedir, y es que mi alma te siga amando y no deje nunca de hacerlo, y sienta que de todas las oraciones, la que mas te alaba es la que te dibuja mi corazón y te enseña mi alma, la que te dicen mis ojos, la que te hablo en silencio, pero que yo sé que me oyes. Por eso sé que esta oración es lo mejor que puedo ofrecerte ahora, y tu lo sabes.

 

El Bosco

Hoy he ido al museo Lázaro- Galdiano y he visto un cuadro precioso de El Bosco que representaba a San Juan Bautista orando en un bosque de paisaje imaginario, como tanto gusta al pintor. Nuestra guía nos recalcó la presencia de un animal, parecía una oveja, cerca del santo, y una planta imposible de fruto jugoso, al estar siendo picoteada por un pájaro. Dijo la guía que el animal era EL CORDERO DE DIOS que representaba el camino que debemos tomar en la vida. Y al lado la planta eran las tentaciones: aparte del fruto apetitoso, luego surge una rama de espinas como de una rosa, de la que todos huiríamos para no pincharnos,  y así debemos hacer con las tentaciones, huir de ellas para que no nos «pinchen».

Desde luego el simbolismo religioso en la pintura es algo maravilloso y digno de alabanza. La mía, por supuesto, es inmensa.