MI HISTORIA -1

Aquí empieza mi historia

Hasta los 22 años estuve  físicamente bien. Mentalmente mi Fe religiosa se asentaba en una enseñanza desde niña del catolicismo, una Primera Comunión que casi ni recuerdo, una posterior adolescencia muy alocada -yendo a misa y poco más- y una Confirmación donde creo haber tenido mi primer contacto con El Espíritu Santo,  pero que olvidé rápidamente. Recuerdo haberme arrodillado ante el entonces obispo, y cuando él me bendijo noté como un escalofrío, pero agradable, que entraba en mi cuerpo. El Señor me llamaba, pero yo, tonta de mí, le dejé escapar y preferí continuar con mi vida habitual, es decir, un derroche total de tiempo ocupado al cien por cien en deleites mundanos. Quiero destacar algo importante: Dios ya me había localizado. Quería algo de mí pero yo me hice la loca, ni me enteraba. Mí último novio -allá por los 20 años-  profetizó sin buscarlo una gran verdad: y es que nadie sabe lo que pueda ocurrir. Sólo Dios. Yo le dije que como todo nos iba muy bien, acabaríamos los estudios, nos casaríamos, tendríamos hijos, seríamos felices y comeríamos perdices. El me dijo que no adelantara acontecimientos porque nuestro futuro no está  en nuestras manos. ¡Cuánta razón tenía! Faltaba muy poco para que todo cambiase.

Y actualmente, sólo muy actualmente, m diría que para mejor.

Símbolos

Bueno; antes de empezar a contar mi historia, quisiera contar algo que me ha gustado mucho.

Este fin de semana he estado de convivencia con mi comunidad religiosa. Hemos hablado de muchas cosas, pero hubo una en particular que me sorprendió y ayudó a comprender un poco mejor el Camino de la salvación: leímos el evangelio en el que Jesús cura a un ciego de nacimiento. Mezcla su saliva  con tierra, hace barro y le unta los ojos; el ciego se lava y, gracias a su fe, ve. Parece una lectura de muchas, pero no. Lo interesante para mí fue la explicación que uno de los catequistas dio sobre ella. Dijo que todo eran símbolos: la saliva de Jesús simboliza su Palabra, ya que sin saliva no se puede pronunciar palabra alguna. La tierra  es el polvo en el que se contienen todos nuestros pecados porque, como bien dice La Biblia,  «polvo eres y en polvo te convertirás». El Señor mezcla las dos cosas, se las aplica al ciego y  ve. Y aquí es donde aparece ese maravilloso simbolismo: si leemos  con Fe -grande, como la del ciego- la Palabra del Señor, Él, con su infinita misericordia perdonará nuestros pecados, curando nuestra ceguera y abriéndonos los ojos para permitirnos  ver con el corazón, que es el órgano con el que veremos lo que de verdad importa. ¿A que ya no es una lectura más?

Mi historia

He decidido que voy a contar mi historia.¡ No de una vez, tranquilos! Iré por capítulos, como las novelas. Pero creo que os puede resultar útil e interesante. Quiero que veáis que mi camino no ha sido siempre de rosas. A veces hubo -hay y habrá- espinas, pero son siempre de las que, aunque pinchen, se olvidan enseguida cuando las rosas vuelven. Y por ahora siempre. siempre, siempre han vuelto. Como he dicho muchas veces, mi vida está fundamentada en la alegría: eso no quiere decir ¡¡ni por asomo!! que siempre me sienta alegre. No es lo mismo tener alegría que dar alegría; como casi siempre, es mucho mejor dar que tener. Y encima lo divertido es que cuanta más alegría das, más acabas teniendo.

Pero bueno, que no quiero destriparos la cosa.

En fin, de verdad que deseo de todo corazón que os sirva y os anime, porque esa es mi única intención.

El empujón

tEstos últimos días no me he encontrado muy allá. No sé por qué, de pronto un día estás mal y no sabes la razón. Te peguntas, te preguntas, buscas y rebuscas hasta aferrarte a algo que probablemente no sea el motivo último de tu desazón. Y ¿sabes por qué? Porque el Señor nos pone a prueba a ver si somos capaces de demostrar la fuerza que nos hará falta para llegar hasta Él. He meditado en esto y me parece que precisamente en esta prueba nos está dando lo mismo que nos pide. Ya sé que suena un poco a lío, pero no. Mira, yo ceo que el Señor es tan, pero  tan misericordioso que nos quiere ayudar siempre. Aunque a veces no te lo parezca. Piensa: cuando afrontas un momento duro y consigues salir, cuando tienes un problema y lo resuelves, cuando lo ves todo negro y sale la luz ¿acaso no sales más reforzado? Pues eso es lo que hace Dios, cuando menos lo esperamos pero más lo deseamos, quiere darnos un poco de Sus Fuerzas, justamente para aumentar las que tenemos, y que podamos así avanzar con más vigor en nuestro camino. Lo que Dios quiere es que nuestra pobre fuerza humana se vaya transformando en divina a medida que nos acercamos más a Él. Por eso debemos aguantar los malos tragos, aun sin entenderlos, sabiendo que son solamente un empujón en el camino que lleva al cielo. Y como todos los empujones, sobretodo los que te hacen caer, al principio molestan, incluso duelen, pero los soportamos si ansiamos la meta a la que nos dirigimos…¿o no?

Por cierto, todo este razonamiento ha conseguido animarme.¿y a ti?

Paz 2

 

Cuando os hablé de la paz interior, no os dije cómo la conseguía, es decir, cómo todos podemos. Tal vez los que expongo  sean unos caminos demasiado facilones. Pero es que, recordad,  yo entonces tenía mis ideas muy limitadas. Ahora eso si, de no haber estado físicamente enferma, creo que me encontraría mucho mejor que ahora, sin pensar tanto en tonterías mundanas, que sólo traen quebraderos de cabeza. Pensando en Él, que es lo que importa. Pero enseguida volví a mi forma de pensar…en fin.  Que esto es lo que hay. Sigo pensando en Él, por supuesto, pero también en un montonazo de cosas muy poco importantes pero que, quiera o no quiera, ahí están.

Yo la encuentro de muchos modos, pero siempre haciendo algo que me guste mucho y me relaje: escuchando música, leyendo un libro bonito, charlando con un buen amigo; disfruto de esos momentos y siempre pienso lo afortunada que soy al sentirme así de bien. Doy gracias a Dios por haber permitido que alguien pueda sentir algo tan hermoso y lo haya convertido en música, en frases, en palabras, y me las dé a mí, consiguiendo así que mi alma se llene de paz. Y si quiero, puedo sentirme así todos los días. ¿No es fabuloso? Pensar que con algo tan sencillo podemos sentirnos mejor y llegar a experimentar algo tan grande como la paz del alma.

Zaqueo

Hoy quiero citar un maravilloso comentario que hizo el Papa Francisco sobre el evangelio de San Lucas hablando de Zaqueo. Todos sabemos que este publicano  subió a un árbol porque era bajito y quería ver al Señ0r, y  que éste comió en su casa y, como pecador que era Zaqueo, le perdonó. Conocemos la historia. Bien, éstas son las palabras del Papa:

«Si tienes un peso en tu conciencia,…trepa, como hizo Zaqueo, sube al árbol del deseo de ser perdonado; yo te aseguro que no quedarás decepcionado.»

¡Y lo dice nada menos que el PAPA! Pero ¡ojo! no basta con subirse al árbol del perdón, primero hay que desear de corazón ser perdonado. Si no, la cosa no funciona. Pero  si de veras lo quieres ¡trepa!

¿paz? SI, gracias

Hablando de la paz que creíamos perdida…

Gracias a Dios, yo ahora puedo darte mi palabra de que no es así. Nuestra paz interior está y estará siempre a nuestro alcance.

Como imaginas, es un escrito mío. Digo que siempre podremos tener paz interior. Y doy mi palabra. Bueno, pues yo ahora mismo no consigo encontrarla. Pero eso si, si entonces di mi palabra de que la paz no se perdió,  es porque dije una verdad como una casa. Fue Dios, a quien por aquel entonces sentía muy, muy cerca, quien me dejó escribir aquello,  porque era cierto. Y sigue siéndolo, claro. Así que aunque ahora no la sienta, queda constancia por escrito de que SI existe. Y yo me lo creo, porsupuesto. Valga mi razonamiento para todos aquellos que crean, como yo ahora, que la paz interior se perdió. Pues NO. Yo di y doy mi palabra.

Sed de ti

¡Hola! no sé si volví más animada o no. Aunque debiera -incluso ayer disfruté de mis lindas sobrinas-, no soy yo quien decide si no el de arriba.  Y yo me limito a cumplir su voluntad.

Bien. «tengo sed de ti como tierra reseca»

Dice Santa -¡por fin!- Teresa de Calcuta que la sed de Jesús en la cruz fue su modo de pedirnos su amor. Y si a eso unimos la comparación que hace la frase: sed=tierra reseca…¿cuánto amor hará falta para convertir una tierra reseca en tierra fértil?Mucho. Y teniendo en cuenta que una vez obtenida debemos conservarla, quiere decir que…¡no podemos parar de amar nunca! Pero lo mejor es lo sencillo de la solución: para regar esa tierra lo tenemos «tirao». Agua. O  amor, que para Él,  es lo mismo. Porque si lo dice nada menos que Santa Tersa, es como para creérselo ¿no? Además la sed de Cristo también es tu propia sed por Él ¿A qué nos suena? A esto: Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

Por eso he querido destacar esta frase. Quisiera, como la madre Teresa, animar a todos-y a mí misma- a saciar esa sed, la suya por ti y la tuya por Él, amándonos unos a otros y,  más que nada, amándole a Él.

 

 

Frase

«tengo sed de ti como tierra reseca»

¡ bonita frase eh!

Tengo mucho que decir sobre ella, pero me voy de convivencia con mi comunidad y estoy un poco liada. Espero  volver llena de paz y tranquilidad. Así me sentiré más inspirada para hablaros.

Os quiero. ¡Hasta el lunes!

La felicidad está en…todo

Hace más de un mes un comentario de una dominica -cuyas interesantísimas reflexiones me envía por wasap ¡maravilla! mi amigo Juan- me hizo fijarme en algo que luego olvidé. Gracias a Dios lo apunté y hoy os lo cuento:

Cuenta ella que siempre la tildaban de insaciable porque antes de terminar una cosa ya estaba pensando en otra. Según ella, aun así sentía siempre un vacío en su interior. Lo compara con los que comen y comen pero nunca se sacian y siguen sintiendo su estómago vacío. Pero resulta que  ya encontró con qué llenar su vacío: con Dios. Y es que sólo él te deja ver que todas, absolutamente todas las cosas, desde el infinito firmamento hasta el aire que no ves, pero respiras, son obra suya,  y todas las hizo para hacerte feliz. Y es esa felicidad la que va a colmar tu vacío cuando aprendes a verla en todas las cosas. Porque ESTÁ en todas las cosas.

PD : te recomiendo las reflexiones de que hablo. La dirección es dominicaslerma.es