Yo vi el cielo

Esto escribí hace 5 años para XL semanal

Seguro que estáis deacuerdo.

 

Escribo en referencia al artículo sobre el doctor Alexander que apareció en el número 1310 de esta revista. Este neurocirujano dice: “El cielo existe. Yo estuve allí.” Da la sensación de que la veracidad de la primera frase queda supeditada a la realización de la segunda.
Me alegra sinceramente leer esta historia. Siempre es bueno que alguien crea en el cielo… Pero hay algo que me confunde: afirma tener evidencias científicas. Y digo yo ¿es que es necesario demostrarlo científicamente? Yo creo a pies juntillas en la vida después de la muerte, pero no me apoyo –ni me apoyaré nunca, espero- en ninguna teoría ¡¡ni falta que me hace!! Yo creo, y punto. ¿Qué pasa, que alguien necesita ver más allá? Bueno, pues que abra el corazón y mire. Ahí se ve todo.

Para ti, María

Qué bonita que venía/, nadie preguntó de dónde,/la brisa, que lo sabía,/repitió su Dulce Nombre/ con un suspiro, María.

Bonito, eh!! Si es que la  Virgen se lleva la palma, en cuadros, esculturas, iglesias, canciones, libros y, claro, poesías. Ésta es una especie de conclusión de un día cualquiera del Evangelio. Y no lo digo despectivamente ni mucho menos, sino porque María está en cualquier sitio, a cualquier hora, ayudando   a quien la necesite. ¡Es tan buena! Por eso me encanta homenajearla, aunque sólo sea, humildemente, desde este blog .

Hágase tu voluntad

San Agustín, hablando de la oración que, según él, es la oración por antonomasia, que no es otra sino el Padre Nuestro, dice dos cosas, para mí, muy significativas:

Al desgranar la oración para explicar cada versículo, cuando habla de «no nos dejes caer en la tentación», dice que le pedimos a nuestro Padre ayuda para no consentir  la seducción ni ceder ante la aflicción. En otra lectura, al referirse a San Pablo pidiéndole ayuda ante su aflicción, el Señor le contesta negativamente, diciéndole «te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad». Y el santo nos remite a las palabras de Jesús quién, ante su inminente ejecución, pide ayuda a Dios, pero termina su petición con «…pero hágase Tu voluntad» Dice San Agustín que debemos tolerar nuestro pesar con abnegación y paciencia, porque SIEMRE  se hará la voluntad del Señor, no la nuestra.

Y como la voluntad de Dios fue, es y será siempre nuestro bien, aunque no lo entendamos ( dice San Agustín que no sabemos pedir lo que nos conviene), lo aceptamos sabiendo la Paz que nos espera un día.

¡Y es cierto! Pasé un mal verano, pidiéndole ayuda a Dios cada noche, pero no me la daba ¿o si?…Me sentía débil, pero ahora que pasó, me siento MUY fuerte. Todos los que sufrís, sólo os doy un consejo. PA-CIEN-CIA. Ah! y suspirad.

 

… y dos

Siguiendo con el himno de ayer, hay otros versos interesantes. Dice así el primero:

cuando tengamos la alegría / como un seguro entendimiento

Y el segundo, que para mí lo complementa, es:

cuando un suspiro de alegría /nos llene, sin cesar, el pecho

 

…sin cesar…¿Pero eso existe? ¡¡¡siiiiiii!!!

Yo he temido suspiros de alegría, pero siempre escapan de mi pecho. ¿Y por qué? Pues porque ni yo, ni nadie, tiene un seguro entendimiento de esa alegría. Todos la deseamos, pero ¿la entendemos con seguridad? Y  además ¿puede alguien entender una alegría sin cesar en este mundo nuestro?

Por eso la alegría, sin cesar, y bien entendida, nos espera, a todos los que la busquemos, la deseemos y la merezcamos, en la vida eterna. Por ahora, nos conformamos con suspiros. Pero seamos suspirones ¿no?

 

 

Pensamiento Divino

¡¡Hola!!

Hoy es lunes, un principio de semana fantástico, porque me encuentro muy bien, de forma que lo   que voy a contar debe verse como «el  vaso medio lleno», nunca medio vacío.

La cosa está, como no, inspirada en un himno. Dice al inicio de cada estrofa:

«Cuando……..» ocurra tal cosa…

Y al final de todas ellas:

«entonces, y sólo entonces, estaremos contentos»

Y una de las tales cosas es

«cuando sepamos que la bondad y la belleza están de acuerdo»

Yo hay muchas veces que no me creo esto: creo que soy bastante  buena, pero no puedo dejar de anhelar la belleza de mi cara que un día dicen que tuve.  Pero ¿sabeis por qué es esto? Porque todas las veces que pienso así, lo hago con un pensamiento humano. Pero cuando consigo verlo con un pensamiento divino, cuando veo el vaso medio lleno, entonces puedo der feliz. Como ahora. Pero  he tenido un veranito…

Pero vamos, que se puede. Así que todo el que sufra por no tener lo que quisiera, que busque el pensamiento divino, que vea el vaso medio lleno. ¡De verdad que se puede!

 

Re-

Tú nos darás mañana nuevamente/ la antorcha de la luz y la alegría,/ y por las horas que te traigo muertas/ tú me darás una mañana viva.

 

Estos versos son  parte de un himno. Maravilloso por cierto; sólo quiero recordar que los proyectos que se secan son  aquí horas muertas, pero los que se riegan son las mañanas vivas, ¡Y mira quién las da!

Puede que parezca repetitiva, pero es que quiero de verdad contagiaros esta idea, porque la veo súper importante para todos. Y como decían mis profes: Repite, repite, repite, que algo queda.

Gracias guapos

Quiero deciros, a todos los que me leeis, lo feliz que me hace escribir este blog. Osea, no sólo consigo alegraros -eso espero…-, sino que consigo también alegrarme a mí misma. Esto tiene mucho que ver con lo que escribí en la entrada de blog anterior: Yo inicié el blog -inicié un proyecto. Y   empecé a  sentirme bien: transmitía cosas buenas  y, a la vez, me transmitía paz a mí misma. ¿y por qué, si yo al comienzo de este blog ignoraba quién lo leería? Incluso ahora, de no ser por unos pocos amigos que me alegran el día con sus mensajes positivos, sigo sin saberlo. Y no me importa. El mejor «me gusta» me lo dio Dios.  Entonces ¿de dónde viene esa …sensación? Viene de que empecé el blog con amor. Y así seguí. Y cómo ya dije, más amor das, más amor tienes. ¡Ah, y riego mucho claro!

¡¡Aquí va un buen chorro de agua!!

Sólo somos hierba

aayúdanos a recordar siempre que nuestra vida es como hierba que florece por la mañana, y por la tarde se seca

Así reza en el Diurnal, y así,creo yo, deberíamos pensar. En primer lugar porque lo dice una prez, y las peticiones del Diurnal son siempre «Palabra de Dios».Y en segundo lugar, analizado mucho más llanamente aunque no por eso menos verdadero, expondré mi punto de vista:  No sólo me  parece maravilloso que se nos compare con hierba,  que nace y muere, pero que tan fácilmente vuelve a renacer sólo con regarla, sino que además esta petición es mejor que diez tranquilizantes. ¿Ypor qué? Pues porque es una prez, y a la vez una ayuda. Si, una ayuda, mucho mejor que el analgésico,  que nos recuerda que cada mañana empezaremos con un proyecto, y si no sale,  en la noche se secará, como la hierba ¡y fuera agobios! Peeeero…si queremos que continúe, sencillamente lo regamos. Y espero que te imagines el tipo de riego que necesitas: EL AMOR. Lo único en el mundo que cuanto más das, más sigues teniendo.

Osea que ¡a regar todo el mundo! Que en este caso, no será por falta de «agua».

Pianos

Estoy convencida de que el cielo está lleno de pianos.

El otro día escuché, por casualidad, un concierto de piano en la radio. ¡No podeis imaginar la sensación de paz que me produjo! Era una música suave, lenta, melodiosa, que por un momento me hizo olvidar todo lo que me rodeaba, me hizo parar lo que estuviera haciendo, para concentrarme únicamente en el sonido pausado, pero lleno de vigor, de sus notas. Tan sólo veía en mi mente los dedos del pianista pulsando cada tecla con amor infinito, y se me antojaban los dedos de Dios,  que conseguían que me sintiera como yo imagino que debe sentirse uno en el cielo, cómo yo me sentiré si Dios me concede el privilegio de ir allí. . Bueno, la verdad creo que ni tan  siquiera ese instante, ni ningún otro, por hermoso que nos parezca, podrá nunca compararse con lo que -¡ojalá- sentiremos allí. Pero por ahora me conformo con el sonido de un piano, mientras dejo volar mi imaginación.

¡Deja que la tuya también vuele!