Sábado Santo

Tú, Señor de nuestras luces,

que sufres por mis dolores,

conociendo mis temores

nos haces sentir tus cruces.

A la muerte te reduces

para poder adorarte,

poder para siempre amarte,

y en un mundo que no entiendo

pueda yo seguir queriendo

vivir y más nunca dejarte.

 

Siembra

Mirando atrás, me preocupa que creáis que no haya logrado superar mis dudas. No quisiera que nadie pensara que sigo confundida porque ¡¡¡nada más lejos de la realidad!!!  Y para que comprobéis que mi forma de ver las cosas cambió rápido, os mando un poema que dediqué a la mujer de mi abogado (estuve de pasante en un despacho unos años) en el año 2002:

Siembra sonrisas/ y recogerás alegrías.

Siembra sueños/ y recogerás felicidad.

Siembra paz/ y recogerás confianza.

Siembra fe/ y recogerás ilusiones.

Siembra ayuda/ y recogerás gratitud.

Siembra segundos/ y recogerás horas.

Siembra justicia/ y recogerás misericordia.

¡Nunca dejes de sembrar!

Domingo de Ramos

Hoy es Domingo de Ramos. Me he levantado antes de las7 para ir a misa de 8.  Otros -muchos- fueron antes a  la procesión de las 7, por lo que se levantaron mmuuuuucho antes.

¿A las 7? ¿Un domingo? ¡ESTÁN LOCOS! diréis algunos………

¡¡¡pues no!!!!

Lo que quiero decir es que TODOS nos hemos levantado, además de deseos0s de cumplir con nuestro credo, felices y contentos. Y creo que hablo por todos si digo que nos sentimos genial tras el madrugón, porque ha sido una celebración preciosa. ¡Oye, que conste que a mí me encanta vaguear los domingos!

Pero sinceramente me puede aquello que además de correcto -para mí-, me beneficia de tantas maneras que llenaría este blog y mil más si las dijera una a una.

Y me parece que esto de sacrificarse un poco -poquísimo- a cambio de tanto…es buena idea. Yo te la recomiendo. Y tú que me lees sabes que soy una persona alegre y divertida. Y sobretodo ¡de loca nada!

Oye, que lo que escribí en mi última entrada eran los pensamientos de alguien que acaba de pasar un mal trago. Pero de eso  hace ya mucho.No podría -ni querría- escribir algo así ahora. Cómo digo al final, este mundo mola tres pueblos. Y porfavor, todos los que aún no lo veais así, lo vereis, yo os lo prometo, porque doy fe de ello. Hay que llenarse de paciencia, y en cuanto veas el menor atisbo de tener ganas de mejorar, -que lleeeeeega- ponerse a ello.

Eso si, to aconsejo confiar en Dios. Él te va a ayudar fijo. Los demás ¿quien sabe?

…y final

No, no me respondas,

deja que yo sola descubra hasta dónde he de llenarte.

¿Hacia dónde va  mi pecho?

Hacia donde tú me llamas.

Allí a dar sonrisas voy

porque Tu sonrisa es mi mayor ejemplo.

Gracias al Señor, mi Dios, gracias al mundo,

yo estoy aquí, y aquí me quedo.

¿Por qué? Voy a descubrirlo.

Bueno, esto pensaba por aquellos entonces, pero ya sé mu rebien por qué me quedé. Principalmente porque este mundo, a pesar de los pesares…¡MOLA TRS PUEBLOS!

poema mío principio…

Hoy quiero compartir con vosotros una poesía que escribí allá por los últimos años del s XX ¡tan lejano, pobre! En estos versos se nota que estaba bastante deprimida, pero creo que ya vislumbraba mi futuro. Desde luego, las últimas preguntas las tengo más que respondidas.

En fin, espero que os guste:

 

Feliz de sentirme tan viva

he de agradecer al mundo su singular ayuda.

Su imparable tesón. su dolor, su arrepentimiento,

su llama siempre encendida.

Deseo, sin más razones,

conseguir lo que mi alma  gritando implora,

aunque mi cuerpo sólo busque vanas inquietudes.

Si aquí me has dejado, ¡Oh, Dios!

¿Cuánto camino he de andar, cuántos rostros he de volver hacia ti, cuánta paz he de sembrar en la tierra,

si aquí me has dejado, oh Dios? 

La poesía sigue, pero esto es para mí. lo más bello.

Y además ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡me cansé!!!!!!!!!!!!!!!!!

Mañana, el final.

consejiiiito

Este va ser un mensaje para intentar animar a alguno que se encuentre un poco pof. Y no es que yo me las dé de psicóloga, es sólo que como yo he estado requetepof, y ahora me encuentro súper bien, quiero dar un par de consejos.

Para empezar, si estás leyendo esto, no estás  tan mal afortunadamente, porque yo personalmente cuando he tocado fondo, nunca tuve ganas ni tan siquiera de encender mi ordenador. Para esos momentos están las medicinas y la ayuda de profesionales. Pero si hoy me estás leyendo, algo de ganas tienes ya. Vale. Pues ahora…¡a meter caña! Ya sé que probablemente no te apetezca. A mí en absoluto. Incluso al principio pasé, y así de mal me fue, claro. Pero un día, no sé por qué -pienso que Dios quiso ayudarme- tuve valor y empecé a hacer cosas, aún sin ganas…¡y oye, qué maravilla! Mejorando sin parar. Y fíjate que si yo lo hice, ¡¡¡cuánto más tú que te lo estoy soplando!!!

¡¡¡Estoy matá!!!

Pero a pesar de ello,  creo que todos los que me leéis merecéis mucho. Además ayer mi amigo Gerardo me regañó diciendo que ¡qué era eso de tener un blog tan desatendido!

Bueno, ya está bien de contar mi vida. Paso a lo importante.

Si no me ape escribir es porque, por una serie de hechos, estoy cansada, o lo que es lo mismo en este caso, siento pereza. Y esa palabra me asusta. ¿sabéis por qué? Pues porque  aparte de ser un pecado, y de los gordos, es que pereza llama a pereza, Y esa llamada suele constituir un peligro, porque puede crecer y crecer, e incluso asentarse. Una especie del tipo granito de arena-montaña. Pero de pronto he pensado algo genial ¿ y si esto ocurre también con lo bueno? alegría llama alegría. Pues yo creo que es cierto, porque yo misma lo he experimentado: si estoy alegre contagio la sensación, y hago que los demás también lo estén. Bueno, pues con esto, se me ha quitado un poco el mal rollo de ser perezosa. Siempre que algo pueda parecerte mal, busca su contrario bueno, hazlo, y verás qué bien te sientes!! Porque , como dije antes, TÚ lo mereces.

 

 

 

A mis compis

Esto va dedicado a mis amiguitos del cole.

Hace unos años, una casualidad hizo que me reuniera con mis antiguos compañeros del colegio. Más de treinta años separan el momento actual de aquellos maravillosos años, como decía aquella serie. Pero parece que fuera ayer, porque mis recuerdos son tan nítidos…. Y es algo tan hermoso verles ahora y recordar cómo fueron, cómo fuimos. Doy gracias a Dios por este regalo. Y por los muchos regalos que me hace -que NOS hace- continuamente. Porque aunque no nos demos cuenta, cada minuto que pasa es un regalo. Aprovéchalo y sé feliz. ¡Porque es para serlo!