Acabamos de poner el belén. Hoy he ido con mi hermana a ver una exposición y luego a comer a un sitio súperchulo. Todo esto debería llevarme a un sentimiento de felicidad. Pues no. Ha sido poner el belén, algo que siempre disfrutaba, y ver que ya me tiemblan tanto las manos que no puedo colocar las figuras. Si, el año pasado también, pero al menos estaba mamá. No sé. Esto tiene mala pinta. Solo puedo pedirle a Dios ayuda para que mi neurona de la alegría se dipspare y mande. Que os prometo que tengo muchas ganas de pasar una feliz navidad.

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La alegría manda

Ayer descubrí algo muy interesante. ¡Pena que no lo escribiera entonces! Hoy vuelvo a estar regulín y no sale bien ¿Por qué? Pues porque para que se cumpla mi hallazgo hace falta justo lo que hoy no tengo: alegría y paz interior. Ayer si los tenía y pude ver claramente que las neuronas que controlan la alegría son, a su vez, las que controlan a todas las demás. Es decir, si te sientes bien, haces que las neuronas, TODAS, actuen en consonancia. Osea que funciones mejor, porque recuperadas las del buen rollo, harás que éstas manden sobre las demás, y así tu paz interior revertirá inmediatamente en una paz exterior. Osea, que si estás alegre por dentro, lo estás por fuera, y a la inversa. Fíjate si mi teoría funciona, que de escrbir esto y recomendarlo a los lectores , como sé que es algo bueno ya empiezo a sentir alegría.

De nuevo gracias a Dios por permitir que esto me -nos- ocurra.

Estoy algo agobiada. Este finde he tenido una convivencia. Mis amigos ne hán dado de comer, incluso me han tenido que cepillar los dientes; todo por la maldita perdida de fuerza en los brazos. Todo esto lo llevo bastante mal, ya que son cosas que antes hacia yo ¿Voy a sentirme así el resto de mi vida? Desde luego que no. Ni tampoco me pienso resignar, como muchos creerían . Tengo un método mucho más infalible que es simplemente pedirle ayuda a Dios, pues sé que yo sola no puedo , y así entre Él y mi cabezonería, lograré aceptarlo y de ahora en adelante mi vida podrá ser muy agradable

G

Himno

Qué diré yo, miserable, quién me será favorable, si el justo tiene temor? Rey sublime y majestuoso, si a todos salvas piadoso, sálvame por tu bondad. Recuerda, Dios, que mi vida fue causa de tu venida; aquel día, ten piedad. Por buscarme, te has cansado; por salvarme, te han clavado; ¿será vana tu pasión? Justo juez, por tu clemencia, haz que logre tu indulgencia, haz que alcance tu perdón. De mis ojos brota el llanto, de mis culpas yo me espanto; oh Señor, perdón, piedad. Oh Dios santo, el uno y trino, llévanos por tu camino a la patria celestial. Amén.

El reino de…

¿Habeis oido en el evangelio que Cristo anuncia la llegada del reino de Dios a los ap´´ostoles? Ellos le preguntan ¿Cuándo será esto Señor? Y Él les responde: El reino del cielo ya está aquí, entre vosotros, en vuestro corazón.

Pues es cierto, yo noto el reino de Dios en mi corazòn, lo malo es que también siento mucho el reino de los hombres .Y aquí por supuesto hay miles de maravillas, pero también miles de desgracias que generan tristeza y dolor, y desembocan en un mundo de prisas, de .envidias, en el que debemos vivir para trabajar en vez de trabajar para vivir ,en el que todas las virtudes andan trastocadas, y en este mundo es donde estoy. Y con este mundo me ha tocado lidiar, y aunque sé que el reino de Dios está aquí, el humo espeso del mundo de los hombres, el mío me guste o no, me ciega, haciéndome confundirlos, pero seguiré con mi lucha mientras tenga fuerzas. y tal vez un día el humo se disipe y podamos sentir, no sólo en nuestro corazón, sino en el mundo entero que verdaderamente ha llegado el reino de Dios.

¡viva la ciencia!

Esta semana me he seguido encontrando a veces mejor, a veces rara.

Pero hoy tuve una noticia maravillosa: me han regalado unos casquitos con los que escucho, no por las orejas, sino por el hueso que está justo encima. Y lo más sorprendente es que, gracias a la conexión vía bluetooh, oigo por los dos oídos, siendo yo sorda del lado derecho desde hace casi treinta años.

Doy a Dios infinitas gracias por permitir que la tecnología avance de este modo.

poema a la VIRGEN

Sol, que con sus rayos, da vida al día,

Luna, blanca en la noche, brillará.

Caminante, si en tus pasos buscas guía,

Ella te guiará.

Sol naciente. luna nueva, luz menguante

Por más que quiera, ayudarte no podrá.

No te apenes, no estés triste  caminante,

Ella te guiará.

Son tus ojos caminante,

Lágrimas de oscuridad

En tus caminos yertos.

¿Quién se ofrecerá donante?

¿Quién  traerá claridad

Que guíe tus ojos muertos?

Ya de noche, ya de día, La Virgen te ayudará

La luz que Ella puede darte, esa SI te guiará.

A pulso

Estoy empezando a conectarme. Es complicado porque todavía pienso en mamá, se acerca navidad y no está. Cada cosa que sale mal la acentúo. Siento la casa vacía sin ella. Quiero dar alegría a los demás y a veces temo fallar. Pero no. ¿Sabes por qu´´e no? Pues si, es él, pero ahora no me ayuda POR ser buena, sino PARA ser buena. El premio ya me lo dio, ahora quiere asegurarse de que yo sepa aprovecharlo y demuestre que me lo gané a pulso.

noviembre

No me siento muy allá. Supongo que esto es así. Pero de ningún modo, por muy mal que me encuentre, dejaré nunca de intentar que cuanta más gente mejor, sepa que Dios está siendo tan bueno conmigo, y que aunque sé que no lo merezco, sí creo en la palabra del Señor. Él dice que no dejemos de orar y amar sin distinción a los demás. Yo lo intento y sé que por su infinita misericordia se está apiadando de mí, y concediéndome un montón de cosas.

Señor gracias.

Este es mi segundo blog en 2016: igual que ahora…

… la gente en general está muy confundida y cree que los cristianos son sufridores y aburridos. Pues va a ser que no. Vamos ver: si yo, con veintpocos años perdí mi ilusión por casarme, ser madre,  por irme a trabajar al extranjero…si todo eso lo perdí; ¿Cómo se explica que ahora sea tan feliz? Porque lo soy. Creo que esta alegría mía no se puede explicar de ninguna forma. Pero yo si la sé. ¿Sabeis quién me ha dado la alegría? DIOS. Y es una sensación superauténtica. Mientras muchos buscan la felicidad en lugares oscuros -droga, alcohol…-, no se acaban de dar cuenta de  lo fácil que es encontrarla: simplemente amando al prójimo. Una vez haces esto, el sufrimiento se convierte en un compañero de viaje, pesadito, pero fácil de aguantar.