versos 3_B

_ ¡Por favor ayúdanos, si es que tú puedes! mira qué cielo. Y así lució esta mañana.
_ Si, se oscureció. Más no estéis tristes. Noche de estrellas, muchas y bellas, brillar veréis por mi ventana.
_ ¿Es eso cierto? Felices seremos, si en verdad podemos ver astro que guíe nuestro camino.
¡No sabes cuánto llegar queremos hasta el milagro que adoraremos! _ ¡Destino!
Gran emoción.
Jamás los hombres enmudecieron, como estos pocos cuando al fin vieron la luz soñada
Tanta alegría demostraron que presurosos se marcharon, y atrás quedé, solo y sin nada,
En un rincón.

Anuncio publicitario

versos 3 misterio-A

Llegó el evento ¡Qué gran momento! Fáltame el sueño. Roto mi empeño del buen dormir…
Virgen amada, que con orgullo llevo guardada, mucho te pido, lo sé. Pero por ésta, mísera fe ¡Déjame ir!
Déjame ver tanta hermosura que alegre acunas con ternura, y que yo ahora ¡triste de mí! si a ti te vi, a Él no veo.
Deja que llegue, vano deseo, pues sin ti sé que nada puedo, hasta los brazos de Morfeo
Donde caer tanto te imploro.
¡Duermo! Cumples mi sino y al fin comienzo largo el camino que me traslada a tu presencia tan deseada,
Mas no estoy solo, tengo a mi lado a quien no puede, y como yo busca tu mirada
Y llora tu lloro.

versos 2-D

Desapareces. Ya no te veo pero te escucho. Dentro, la dueña te alaba mucho, oigo que habláis;
Os imagino: vais de camino hacia otro amor, bien deseado, bello destino que ambas buscáis.
Voces celebran ese tu estado cuando, llena de gloria, te han visto.
Llena de euforia grita: ¡Dichosa eres, madre de Cristo!
Proclama ahora
Madre del hijo, madre. Por siempre madre. Por siempre amada.
Por siempre humilde. más tu humildad será por siempre glorificada.
Con fe infinita, el mundo ora.

versos 2 C

_ ¡Quédate conmigo! Intentaré serte fiel. ¡Por favor, quédate conmigo!
De rodillas te confieso de mis pecados el peso. De tu pureza seré testigo.
¡Qué dolor me inundaría! iQué congoja sentiría en esa mi alma tan fría! ¡Qué dolor no faltará!
¡Triste mi vida será, si junto a la tuya no está!
¡Cúrame por piedad!
No te alejes de este cuerpo corrompido, engañado, tantas y tantas veces vencido, este mísero mortal
Con existencia frustrada, tu presencia anhelada, que me salve, me libere de ese pasado banal
Donde todo es vanidad.

versos 2-B

Mas tú ahora diriges tus pasos con cadencia presurosa.
Flor entre flores, belleza suma. Por siempre hermosa,
Campo a través, con ese tu vientre recién engendrado.
_Siempre sonríes ¡Do has llegado?
Mirasme con dulzura.
_ ¿Sabes quién soy? Tienes fe. Lo sé. Mas tu pecado
Sigue vigente. _iCierto, perdón. _Por eso yo te he encontrado
Y a curar vengo tu alma insegura.

versos -2 misterio A

Vuelta a la noche. _Dulce fe mía, ¿fuiste mi guía? ¿Marchó mi ángel en calma?
¿Qué le contó a mi Señora? ¿Acaso rie? ¿Acaso llora? ¿Acaso vio que en mi alma
Pasos va dando por mi camino, y va forjando, huella indeleble, mi destino?
¿Creerá mi Dios que su enviado obró con tino?
A ella la vio.
Pues si a ella ha visto, y yo ni miento ni jamás me engaño,
Es claro que verdad digo; a sus pies caeré rendido , y sin daño
Concebido, todo mi ser se entregó.

versos 1-E

Aguijón que con ternura hundes en mi corazón

Anuncias tu nueva y con pasión te fundes en algodón.

¿Soñé? _ ¡!Adiós, adiós, mil gracias te damos!!

_ Adiós, ángel mío. ¿Soñamos?

_ ¡Que noooo!

Con fuerza gritaba mientras de mí se alejaba.

Sueño. Ciego empeño. ¿Es o no verdad lo que soñaba?

¿Soñé? No sé. Ciego, ciego empeño. ¡Pobre yo!

versos 1 D

Oigo y atiendo con fe vuestro ruego

Más satisfacerlo, fuerza mermada, no puedo

Por más que quiera el alma mía

Concederos esa alegría.

_ ¿No gritaste?

_ ¡Si! Y no mentí _ ¡¡Pues di!! _ ¿Cómo deciros que está callada

¿Y con misericordia, mi vida guía con su mirada?

_ ¿Y si del cielo vengo ¿por qué, pensamiento duro, dudaste?

…resucitó!!!

Ya anoche  al terminar  la  Vigilia  Pascual  del Papa Francisco sentí cómo tenía  a Dios en mi corazón y me decía que le dijera a todos  mis hermanos  que  miraran bien en  sus corazones  y   le verían  allí. ¡Si es  que  es de verdad Cristo! Es increíble, ésta es la Pascua más difícil  que he pasado, y   al  mismo tiempo la  que  he vivido con  más fervor, y con más fervor he esperado y  celebrado el regreso del Señor.  De  veras  deseo  que hayais  sentido  algo  parecido.