Hola

Hola a todos

Ya sé q debería haber escrito ayer. Me olvidé, perdón.

Pero para excusarme, diré que hoy es todavía mejor día para contar esto:

Me siento tremendamente feliz . Tal vez penséis: «jo, te repites» . Pues si, pero es que lo bueno merece ser repetido. ¿No nos machacan con las noticias malas? Pues ya está .

Además es que cuanto más feliz me siento, más me noto impulsada a hacer felices a los demás. Es decir, más quiero cumplir la Palabra de Cristo. Y encima cada momento de felicidad que doy, repercute inmediatamente en un aumento de mi propia felicidad .

¡Qué pasada!

 

 

Pastor, que….

Es un himno. Pero no uno cualquiera. Es para leerlo varias veces y entender. Mirad bien lo que os señalo: construye las frases sin el clásico orden de sujeto, verbo y  predicado, como tantos  poetas, para conseguir una belleza increíble.

Pastor, que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño,
tú me hiciste cayado de este leño
en que tiendes los brazos poderosos.
Vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguir empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.
Oye, Pastor, que por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres.
Espera, pues, y escucha mis cuidados.
Pero ¿Cómo te digo que me esperes,
si estás, para esperar, los pies clavados? Amén.

Paso: Reditio

No sé si voy a poder escribir mucho porque estoy agotada. Ha sido un finde intenso, pero maravilloso . Tuvimos que hacer un cuestionario y me tocó proclamarlo. Y aquí vienes lo bueno: Dios me iluminó y puso Sus Palabras en mi boca. Y claro, el resultado no pudo ser mejor. Me felicitaron .

Soy tan feliz.

Gracias Dios❤️

Hola!!

Hola a todos

Me voy de convivencia. He estado bastante liada,y no me da tiempo para escribir. Pero si tenéis un poco de paciencia, el lunes os cuento una reflexión que tuve hoy, y que estoy segura de que os gustará .

FELIZ FINDE GUAPOS

M.R.XXIX

quinto

Creo sinceramente que mi charla fue efectiva. Paso a contaros por qué:

el domingo cuando fui a desayunar mi madre me dijo que habían pensado que, tras nuestra bella cconversación del día anterior, y como hacía un sol radiante, parecía buena idea ir a comer al campo,  en algún lugar al aire libre, donde poder respirar aire puro,  lejos del ruido cotidiano de los coches y demás.

__»Tus hermanos ya se han apuntado. ¡Venga ven!»  Mi madre hablaba y mi padre sonreía. No podía negarme.

………..

M.R.XXVIII

……….intentar hacer aquello  que  mi  Dios nos mandó: convertir  a mis hermanos . Una vez sentado, la cosa no pudo salir mejor cuando mi madre dijo»: Menuda siesta te has echado   ¿soñaste algo?». Enseguida pensé  que  me estaba brindando, sin saberlo, el camino para  mi discurso. Tras contarles mi sueño, con todos los detalles, y terminar diciéndoles lo bien  que  me  encontraba y lo feliz que  me sentía pese a mis muchas preocupaciones, pude constatar por su silencio, sus miradas de auténtica admiración y su medio sonrisa,  que mis palabras no habían caído en saco roto.  Cuando me  levanté para irme, daba gracias a Dios por mis palabras,  que eran suyas, y  al girarme  noté  Su agradecimiento  inundándome de paz y alegría el corazón.

 

 

Magia

Yo quería haberos escrito ayer, pero este bicho (mi móvil) no me dejó. ¡Y yo que quería mandaros un himno precioso! Mmmm,veo q ahora aparece ¡Magia! Bueno, pues lo mando ¡pum pum pum… YA! Bonito, eh…

Ando por mi camino, pasajero,
y a veces creo que voy sin compañía,
hasta que siento el paso que me guía,
al compás de mi andar, de otro viajero.
No lo veo, pero está. Si voy ligero,
él apresura el paso; se diría
que quiere ir a mi lado todo el día,
invisible y seguro el compañero.
Al llegar a terreno solitario,
él me presta valor para que siga,
y, si descanso, junto a mí reposa.
Y, cuando hay que subir monte (Calvario
lo llama él), siento en su mano amiga,
que me ayuda, una llaga dolorosa.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,
por los siglos de los siglos. Amén

No sé de dónde brota la tristeza que tengo.
Mi dolor se arrodilla, como el tronco de un sauce;
sobre el agua del tiempo, por donde voy y vengo,
casi fuera de madre, derramado en el cauce.
Lo mejor de mi vida es el dolor.
Tú sabes cómo soy; tú levantas esta carne que es mía;
tú, esta luz que sonrosa las alas de las aves;
tú, esta noble tristeza que llaman alegría.
Tú me diste la gracia para vivir contigo;
tú me diste las nubes como el amor humano;
y, al principio del tiempo, tú me ofreciste el trigo,
con la primera alondra que nació de tu mano.
Como el último rezo de un niño que se duerme
y, con la voz nublada de sueño y de pureza,
se vuelve hacia el silencio, yo quisiera volverme
hacia ti, y en tus manos desmayar mi cabeza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,
por los siglos de los siglos. Amén.

M.R.XXVII

CUARTO

Siempre lleno de felicidad, bajé a la cocina. Para mi sorpresa, todos mis hermanos, junto a mis padres, estaban reunidos alrededor de la mesa charlando
animadamente. Mi hermano mayor me vio, y me invitó a sentarme con ellos. Me pareció una buena ocasión para …

…………