Es tan difícil todo esto…pero bueno, ya lo dije, gozo y oscuridad van de la mano, y me siento mal, pero sé que en cualquier memento ¡pum! desaparece. Algo similar ocurre con la transfiguración de Jesús: Los tres discípulos ven a Jesús conversando con Moisés e Isaac,  y les resulta una situación tan bella, que no quieren que termine, y   para ello dicen a Jesús que van a hacer tres tiendas   para que el momento no

 

El párrafo anterior lo escribí el 20 de marzo, en plena depresión. Por eso no escribía, no me sentía con ánimo. PERDONADME. Pero como anuncié ¡¡¡pum!!! Se fue. Dios fue misericordioso conmigo, y ¡se acabó! Soy tan feliz…Y si fue una prueba, desdeluego salí con mucha más fuerza y más ganas de dar amor y alegría que nunca.

Mañana acabo el párrafo 1, que me llaman a cenar.

Ah, adelanto; ¡OS QUIERO!

Gracias

Pensé que hoy os  escribiría contenta. pero  no puede ser. Y  mira  que me levanté estupenda.  Pero ya lo he dicho mil veces y lo repito:  gozo y oscuridad se alternan continuamente.  si. Pero a mi no me va a amargar. Puede que   me sienta mal,  que esté con la moral baja. Pero ello no me impide escribir  con alegría a mis amigos que me  leen. Así que aquí van unos chistes:

___¿qué le dice un grano de arena a otro cuando se encuentran en el desierto?                    ___ ¡Jo tío, qué ambiente!

___era un   hombre tan alto, tan alto, tan alto, que cuando empezaba a comerse un yogur, la   primera cucharada ya le llegaba caducada.

¿A que os habéis reído? Aunque son malillos,  tienen gracia.  Y además con vuestra sonrisa, seguro   que me contagiáis alegría. ¡Gracias, guapos!

 

tres de tres

Como no hay dos sin tres, hoy quedan patentes las ayuditas de Jesús: ya sabeis que esta Cuaresma la estoy  pasando con bastante tristeza, que es lo suyo: una época   de meditación, de  conversión, de oración. Pero todo bajo una capa triste. la muerte de Jesús. Pero recordemos que esa capa se levantará  dando paso a la alegría de su resurrección .Pero ahora…..

La primera vez que de verdad sentí su ayuda fue en   la confirmación de Pablo. La segunda en la  exposición sobre papá hace unos días, y la tercera  hoy mismo, que me ha dado el ánimo necesario para poder ir hoy a mi Fundación a recoger unos papeles que  necesitaba. NE-CE-SI-TAR …….Palabra clave. Las tres veces.no lo quería sino lo que necesitaba.¡Eso es lo que  ´lo que de verdad nos da si le pedimos con FE aquello que verdaderamente necesitamos.

PD leer se ve que hablo9 en presente del día de hoy.   Porque lo escribí el miércoles

Como en Asturias

Quiero contaros una historia que me ocurrió poco antes de ponerme malita, donde ya queda clara la ayuda del Señor.

Fue el día de la Confirmación de mi amigo Pablo, de quien tuve el privilegio de ser madrina. Supongo que sabréis que cuando el futuro confirmado sale y se arrodilla ante el obispo para recibir el Santo Sacramento, su padrino, o madrina en este caso, le acompaña y le pone la mano en el hombro hasta que termina el rito  y vuelven a su asiento. Bueno, pues estaban a punto de llamar a Pablo,  y a mí me dolía terriblemente la cabeza y sabía   que no sería capaz de caminar,  pues eso significaba un dolor insoportable a cada paso. Estaba muy asustada. De pronto, llamaron a Pablo y ¿sabeis lo que ocurrió? se me pasó totalmente el dolor, y  pude hacer el camino orgullosa y sonreír a Monseñor con mi mano en el hombro de mi ahijado. Ya de vuelta me volvió el dolor y nada más terminar el acto, un amiga me tuvo que acompañar a casa,  pues casi no podía caminar. Al poco tiempo  me enfermé. Supongo que aquello no me dejó ni fuerzas para pensar nada. Pero sé que años después lo reconocí en uno de mis escritos: Dios empezaba a ayudarme. Y hasta hoy nunca   me ha faltado. Como en Asturias.

Cuaresma

No escribí el miércoles porque estaba fuera, y no me fio un   pelo del móvil, que ya me ha borrado alguna cosilla…

Esos días 5y 6 estaba en Gijón en la inauguración de una exposición -maravillosa, por cierto- dedicada a mi padre, que me hizo llorar y todo.  Cuando leáis el texto de abajo, que escribí hacia finales de febrero, veréis cómo me encontraba ya entonces un poco chunga. Desde ese momento estuve rezando una novena pidiéndole a Dios que por favor me ayudara para no estar mal el día 6 -expo e inicio de Cuaresma-. Todavía yendo en el tren me encontraba rara, más  que nada con miedo de estar mal, aunque ya había terminado  mi novena. Y cuando llegué a Asturias ¡¡¡chan!!! se me pasó todo, y disfruté de cada momento y estuve bien con  todo el  mundo y comprobé que, como siempre, Dios cumple sus  promesas, cuando Él ve que son necesarias, como lo  fue en esta ocasión, no sólo por mí, también por mi madre  y mis hermanas, y por supuesto por  mi   padre, que desde el cielo querría verme alegre. Y  así fue. Gracias Dios.

Ya de vuelta a Madrid, ayer, me empecé a encontrar otra vez mal, pero bueno, como digo  más abajo, vuelvo a cargar con mi cruz, y bien agradecida por lo que me ha sido dado, y sin atreverme, porque no debo, a pedir otra cosa. Bueno si, de nuevo le pido a Dios y a la Virgen, que me manden sus fuerzas.

Texto de final de febrero:

Creo que ésta va a ser una CUARESMA con mayúsculas, una Cuaresma vivida paso a paso,  precisamente por lo que dije en mi blog anterior «como Pedro»: no es que sufra, pero me siento mal, siento el peso de mi cruz. No me acepto como suelo, reniego de las cosas que ya no me salen como antes, pierdo la paciencia conmigo misma, envidio lo que otros hacen bien y yo no, miro a  las modelos de las revistas, tan guapas, tan sonrientes, y quisiera ser como ellas, ya  no consigo disfrutar de las pequeñas cosas como hacía antes, y lo más importante: con esta temperatura primaveral, siendo aún invierno, me siento totalmente desganada. En fin, que parece que voy a acompañar a Cristo en su camino, no sólo de boquita, sino de corazón. Y soy feliz de hacer esto, en serio, -ya lo digo en el blog- pero tengo  miedo de no tener fuerzas porque, como Pedro,  pienso como los hombres, pero es que es muy difícil no  pensar como ellos teniéndolos siempre a mi alrededor, siendo uno de ellos. Pero ¿acaso no dice Jesús «pedid y se os dará»? Pues yo desde aquí le  pido muchas fuerzas, y no con mi pensamiento terreno, sino con  mi corazón divino, que Él me dio para que tengamos línea directa.

Soneto «versión Ana»

Soneto del caminante ciego

Sol, que con sus rayos, da vida al día,
Luna, blanca en la noche, brillará.
Caminante, si en tus pasos buscas guía,
Ella te guiará.

Sol naciente. luna nueva, luz menguante
Por más que quiera, ayudarte no podrá.
No te apenes, no estés triste caminante,
Ella te guiará.

Son tus ojos caminante,
Lágrimas de oscuridad
En tus caminos yertos.

¿Quién se ofrecerá donante?
¿Quién traerá claridad
Que guíe tus ojos muertos?

Ya de noche, ya de día, La Virgen te ayudará
La luz que Ella puede darte, esa SI te guiará.

Poesía partes I y II

Si mi dolor peregrino
Dones del Señor no alcanza,
No he de perder la esperanza
Si no seguir mi camino,
Aun a riesgo que el destino
Me pretenda entorpecer
Y piedras me hagan caer
Una, dos, y hasta mil veces.
No importa. Sé que con creces
Mayor gloria podré ver

Cuando vuelva a renacer,
Cuando un Dios que tanto anhelo
Me abra las puertas del cielo
Y su luz pueda yo ver.
Que mi fe me hará saber
Que caigo, sin piedra alguna
Donde ni el amor ayuna
Ni el dolor existirá,
Donde el Señor me dará
No un don ni dos. ¡Su fortuna!