Conclusión 2

Hoy es 25 de febrero de 2010. Han pasado muchas, muchas cosas que no han hecho sino reafirmar mi fe y estar SEGURA –que no sólo convencida- de que, como ya dije al principio, Dios ha estado y está siempre a mi lado.

Hace año y medio empecé a hacer las catequesis del Camino Neocatecumenal aconsejada por un buen amigo a quien nunca estaré suficientemente agradecida, y ahora formo parte de una comunidad de personas de muy distintas edades, pero con una única idea: amar a Dios.

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Conclusión 1

Hace muchos años que empecé a escribir esto, y hoy estoy totalmente convencida de todo lo que he dicho, palabra por palabra. Sigo poniendo en práctica todos mis consejos, y por supuesto sigo aprendiendo de ellos, y mi largo aprendizaje –que no siempre es un camino de rosas- va avanzado despacio, y a medida que comprendo las cosas, la vida sigue, unos días mejor, otros peor, pero siempre hacia delante. Intento no quejarme demasiado, primero porque creo que no tengo derecho, y segundo porque sé que Dios está a mi lado, y me ayuda a cumplir todos esos consejos que te estoy dando. Y ¿sabes que te digo? Que Dios también está al tuyo, tú sólo mira…

Cap XII 3

Ojalá todos lleguemos a su edad teniendo sus mismas ideas.

Pero para eso tenemos que tener una mente muy despejada, no debemos dejar que todas las cosas malas que hayamos podido hacer nos atormenten. No nos beneficia pensar mal de nosotros, porque eso únicamente nos impedirá creer en la posibilidad de tener motivos –que los hay- para pensar bien de nosotros. Porque todos esos malos momentos, por más vueltas que les demos, no los podemos cambiar. Sin embargo, todo lo que hagamos a partir de ahora será algo nuevo, y como todavía no sabemos cómo nos va a salir, siempre será iniciativa nuestra.

Cap XII 2

Mientras ella maniobraba su andador, yo le daba una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las sábanas y cortinas que habían sido colgadas en su ventana “¡Me encantan!”, dijo ella con el entusiasmo de un chiquillo de 8 años al que acaban de mostrar un juguete nuevo. “Pero Sra. Pepita, si usted aún no ha visto el cuarto. . . . espere.” “Eso no tiene nada que ver”, dijo ella. «La felicidad es algo que uno decide con anticipación. El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende de cómo esté arreglado el lugar, depende de cómo yo arregle mi mente.

Cap XII 1

Por último, quiero contar una historia preciosa que he leído, y que ilustra perfectamente la idea que te quiero transmitir:  La señora Pepita, una ancianita bien equilibrada y orgullosa de tener 92 años de edad, estaba completamente lista como cada mañana a las 8 en punto, con su cabello bien peinado y un maquillaje perfectamente aplicado pese a ser casi ciega, dispuesta a mudarse hoy a un asilo de ancianos. El que había sido su marido durante 70 años había muerto, lo que hacía necesario el traslado. Después de muchas horas de esperar pacientemente en la recepción del asilo de ancianos, ella sonrió dulcemente cuando le comunicaron que su habitación ya estaba lista.

aviso

el capítulo XI lo escribí en el 2005. Y en 2008. No hemos seguido la línea desde entonces, pero nunca perderemos la esperanza. Y como la mujer del evangelio con el juez ¿Quién sabe?

Cap XI 4

El 11 de febrero de 2008, busco en Internet algún referente sobre Jeffrey Sachs, y encuentro unas declaraciones que hizo el año pasado:

…los avances en la lucha contra la pobreza no sólo contribuyen a garantizar la supervivencia y la dignidad de las personas, sino también a la paz.

  • Por última vez, en 2012 compruebo que sigue ocupándose de los mismos problemas, buscando siempre los caminos que lleven a una vida mejor para todos. ¡Gracias señor Sachs! Y gracias a todos aquellos que, como él, buscan esa paz. Y, por lo tanto, gracias a ti.

Cap XI 3

¿Acaso no es éste el comienzo del fin de la pobreza, tal y como lo pregona Sachs? Él mismo dice que muchas cosas han mejorado más rápidamente de lo que preveíamos y que de seguir en esa línea “mejoraremos la seguridad de todos, tendremos la alegría de salvar muchas vidas y aseguraremos que nuestros hijos vivan en un mundo mejor”. Y digo yo: ¿esto no nos ayudaría a sentir mucho más nuestra paz interior? Piensa: “…un mundo mejor.” ¿Y qué es esto sino un mundo en paz? Y no lo digo yo, lo dice un señor que sin duda sabe bien de qué habla. Además todo el mundo sabe que los economistas fundamentan sobradamente sus afirmaciones y siempre buscan un gran bien por venir. Así que ya no tienes ninguna excusa para empezar a “arrimar el hombro”. Lo que SI tienes es un gran motivo. ¿O NO?

Feliz sábado

Quien le lloró muerto lo encontró en el huerto, hortelano de rosas y olivos. Decid a los vivos: «¡Viole jardinero quien le viera colgar del madero!»

¡Qué musicalidad!

¡Qué gozo para los oídos!

¡Qué belleza!

Cap XI 2

Así, dice que creando un impuesto del ¡5%! sobre las rentas altas se podrían equipar hospitales, construir escuelas y distribuir medicamentos para los enfermos de los países más pobres. Poniendo fin al cambio climático, al calentamiento global, avanzaríamos en la lucha contra la pobreza. Paradójicamente, aunque la culpa de este cambio sea fundamentalmente de los países ricos, son  los países  pobres los que más lo padecen. Otro gran paso sería cancelar la deuda externa a los países más pobres. Los ocho países más ricos del mundo  han condonado ya la deuda a 18 países pobres.