De un salmo

Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.

¿Qué hace un niño en brazos de su madre? De recién nacido busca alimento , cuando crece, busca amor . Nada más . Y ásì son felices.

Imitémosles.

Anuncio publicitario