Cap 102

Miguel pensó que era algo increíble que el hombre que tenía enfrente fuera el chico con quien jugó su madre, como ella misma le había contado:

_“Poco guardo en mi memoria de mi infancia en Inglaterra” le había dicho la señora Soler. “Mamá trabajaba de sirvienta en una gran casa. Se enamoró del patrón, y nacimos tu tío y yo. Lo que si recuerdo con cariño son aquellas tardes en que los dos jugábamos con un niño, que era su hijo. Pero pronto le mandaron interno y al poco tiempo vinimos a España.”

Y ahora ¡ese niño estaba allí!

Una vez repuesto, le contó todo a mister  Norton que también quedó en estado de shock. Finalmente éste dijo:

_“Cuando te dije que tuve una infancia fácil, no quise decir que fuera siempre feliz. Piensa que yo estaba solo en esa finca tan enorme. Por eso puedo asegurarte que mis momentos más felices los pasé jugando con tu madre y tu tío en los jardines. Éramos tan sólo unos críos que se divertían juntos y nada más. Pero ¡éramos hermanastros, Emily, Michael y yo somos hermanastros, osea que yo soy tu tío!”

_“¡Emily y Michael!  Si, mi madre y mi tío siempre se llamaban así entre ellos. Y nunca tomaban café, siempre té, como los ingleses.”

Mister Norton era la felicidad en persona. Se levantó de un salto y fue a abrazar a Miguel, que se había puesto de pie en cuanto vio abalanzarse a mister Norton. Tras fundirse en un abrazo, al que rápidamente se unió el resto de la familia, él mismo propuso iniciar la visita. Cuando salían por la puerta, en un momento en que Mr. Norton se había adelantado, Joss aprovechó para contarle:

__“Hace unos días, este hombre vino a verme. Resultó ser nada menos que el dueño de una de las compañías petrolíferas más importantes de América. Me dijo que ya se había jubilado y estaba dando la vuelta al mundo, y me pedía consejo sobre qué debía ver. Se tomó un par de whiskies, se animó y ¡… Me lo contó todo sobre su vida, Miky, todo! Tú me habías contado tu historia. Teniais  que conoceros, ¿entiendes? Pero no sabía cómo hacerlo.  Ese mismo día John vino a verme. Se lo conté y fue él quien me sugirió todo esto.”

_“¿Verdad que ha sido una idea genial?” dijo John sonriente.

Miguel les miró con enfado. John siguió:

_“¡Venga Miky! Tu vida es un poco aburrida. Necesitabas una buena sorpresa y no me negarás que esto ha sido un bombazo. Mucho más divertido que si te lo cuenta Joss. Y Mister Norton no digamos, está como loco.”

_“¿Escritor?”  protestó Miguel.

El embajador rió, pero ninguno pudo decir nada más porque toda la familia se había acercado para meterles prisa.

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