Cap 28

Una vez allí, reunió rápidamente todas las piezas que quiso, y  las introdujo en un saco vacío que halló en el exterior. Yo le dejaba hacer. Cuando vio el cuadro que había sobre el altar me dijo que no podíamos dejar que quemaran algo tan bello. Yo le dije que era demasiado pesado para huir con ello. Pero él me respondió que no pensaba huir. Y que nos diéramos prisa en buscar un escondite para ocultar todo aquello. En mi desesperación, no sé cómo recordé haber visto al entrar unos sacos llenos de ladrillos y unos cubos con cemento. Pregunté y me dijo que los estaban utilizando unos obreros para  reparar la sacristía. Le conté lo que íbamos a hacer: construiríamos una doble pared y esconderíamos dentro la bolsa y el lienzo. Le  dije que tenía cierta experiencia en levantar una pared en poco tiempo. Así pensé que cuanto antes se marchara mejor. Escogimos bien el lugar para construirlo…que, por lo que parece, conocen bien.”