Cap 26

Todos se dieron la vuelta. En la puerta, un hombre desconocido repitió:

_“No lo encontrarán. Disculpen mi intromisión, pero llevo aquí unos minutos  y he podido escuchar toda su historia. No crean que soy un vulgar curioso, lo que ocurre es que al oírle hablar de unas reliquias halladas tras el muro de la vieja iglesia, el tema me interesó, y sin poder evitarlo, me quedé a escuchar. Por una sencilla razón. Yo ayudé para que esas joyas fueran ocultadas.”

Quedaron asombrados. El hombre se acercó.

_“Verán, yo nací en este pueblo, pero las circunstancias me obligaron a abandonarlo muy joven, y marcharme a vivir lejos de aquí. Acabo de regresar.”

Todos le miraban con el máximo interés.

_“ Como sabrán, durante la guerra civil hubo una gran persecución al clero por parte del bando republicano. Yo era un joven de izquierdas, pero siempre he creído en Dios, y conocía al párroco desde que era niño. Impulsado por mis ideales, me alisté en las milicias republicanas. Al poco de estallar el litigio, se empezó a saquear y quemar iglesias. Una era ésta. Cuando llegó el momento, esa noche decidí llevar a cabo mi plan.”