Conclusión 1

Hace muchos años que empecé a escribir esto, y hoy estoy totalmente convencida de todo lo que he dicho, palabra por palabra. Sigo poniendo en práctica todos mis consejos, y por supuesto sigo aprendiendo de ellos, y mi largo aprendizaje –que no siempre es un camino de rosas- va avanzado despacio, y a medida que comprendo las cosas, la vida sigue, unos días mejor, otros peor, pero siempre hacia delante. Intento no quejarme demasiado, primero porque creo que no tengo derecho, y segundo porque sé que Dios está a mi lado, y me ayuda a cumplir todos esos consejos que te estoy dando. Y ¿sabes que te digo? Que Dios también está al tuyo, tú sólo mira…