Cap.X 2

que conste que estoy de acuerdo contigo en que la idea parece muchas veces apetitosa, siempre y cuando todo el mundo pudiera disfrutarla, claro. Pero como no es así, lo mejor que puedes hacer es empezar a pensar en otra solución. Porque la hay.  Mira, yo pienso que si lo que tú quieres es que las cosas no sean como son, sino como TÚ quieres que sean, como tú piensas que deberían ser para –hipotéticamente- ser feliz, yo creo que pueden ocurrir dos cosas: la primera consiste en que no sólo no consigas la felicidad, sino que acabes hundiéndote cada vez más en la desesperación de ver que las cosas no salen como tú esperas –porque, desengáñate, esto no suele funcionar-.