Cap. VIII 1

Creo que, sin  lugar a dudas, una de las virtudes que más nos pueden ayudar a encontrar esa paz, es la paciencia. Yo sé muy bien de qué te hablo, porque he sido una persona terriblemente impaciente – y aún me falta mucho camino por recorrer, pero lo sigo intentando -. Sé que es una empresa difícil, pero también sé que no es imposible, y también sé que a medida que vas ganando un poquito más de paciencia, el camino se hace muchísimo más fácil. Yo misma he conseguido bastante paciencia gracias a lo mismo que buscaba. Quiero decir que para encontrar paciencia hay, precisamente, que ser muy paciente.