Cap.VI 5

Pensar que con algo tan sencillo podemos sentirnos mejor y llegar a experimentar algo tan grande como la paz del alma. Esa paz que creíamos perdida para siempre, pero que no es así. Gracias a Dios, yo ahora puedo darte mi palabra de que no es así. Nuestra paz interior está y estará siempre a nuestro alcance. Y una vez conseguida esa paz interior, ya serás plenamente capaz de intentar que los demás también la sientan.

Porque, párate a pensar: ¿Por qué no sientes paz dentro de ti mismo? ¿Estás seguro de que es únicamente porque en el mundo que te rodea esa paz no existe? ¿No será, más bien, que la paz exterior resulta imposible debido a que la paz en nuestro interior es la que  no existe?