Feliz cumpleaños

Hoy me he levantado con la alegría de tu nacimiento, Jesús. Y creí, creímos todos, que la Santa Misa era a las 12. Pero al sentarnos, constatamos con pena que ya había terminado. Al principio hubo un momento de caos. Pero enseguida encontramos una misa, y la homilía del presbítero fue tan bella que me hizo olvidar mi pena inicial.

Ya han pasado muchas horas desde que la escuché, y he tenido un día de Navidad tan intenso y maravilloso, que no consigo recordar sus palabras, pero sí sé que me llenaron de paz y me hicieron sentir afortunada (esa fue una de sus palabras ¡me acordé!) Por todo, sobretodo por tenerte a Ti. Feliz cumple.