Cap.III 1

Por qué es tan necesario sentir ese dolor en el alma? Por una sencillísima razón: si no hay dolor, no podemos saber que existe la enfermedad. ¿Cuánta gente padece enfermedades horribles sin saberlo, porque nunca les ha dolido nada? Y muchísimas veces, si hubiera existido ese dolor, se podría haber iniciado una cura a tiempo y, tal vez, se habría atajado ese mal. Ahora piensa bien esto: el mundo está enfermo, muy enfermo, y esa enfermedad crece y crece cada día, es como un virus que nos está comiendo el corazón, pero que mantenemos “alejado” gracias a la falsa creencia, inventada por nosotros mismos, de que no podemos hacer nada más de lo que ya hacemos.