Dice Madre Teresa: pienso que cada vez que decimos «Padre Nuestro» Dios dirige la mirada a sus manos: «Miralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada»Isaías 49,16

Es maravilloso. Mira hacia sus manos y nos ve. Y es la oración por antonomasia . Menuda suerte tenemos los que la rezamos a diario: misericordia en directo!!!