Hasta que Dios quiera

En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías, siempre he confiado en ti. Muchos me miraban como a un milagro, porque tú eres mi fuerte refugio. Llena estaba mi boca de tu alabanza y de tu gloria, todo el día.

Pues si . Cuando» reviví», muchos pensaron que era un milagro .

Pero yo creo que no era para tanto . Tan sólo Dios pensó que todavía no había hecho lo suficiente aquì abajo.

Y como me gusta estar aquí, pienso convertir lo suficiente en infinito . Hasta que Dios quiera.