Ando por mi camino, pasajero

Ando por mi camino, pasajero, /y a veces creo que voy sin compañía, /hasta que siento el paso que me guía,/ al compás de mi andar, de otro viajero./ No lo veo, pero está. Si voy ligero,/ él apresura el paso; se diría /que quiere ir a mi lado todo el día,/ invisible y seguro el compañero./ Al llegar a terreno solitario,/ él me presta valor para que siga,/ y, si descanso, junto a mí reposa./ Y, cuando hay que subir monte (Calvario// lo llama él), siento en su mano amiga,/ que me ayuda, una llaga dolorosa.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén