Eucaristía

Ayer volví a ver en la tele la celebración eucarística de la Santa Misa por S.E. el Obispo  de  Madrid, en la catedral de La Almudena. Y eso que el sábado asistí -por vez primera desde hace más de tres  meses- a mi Misa de mi comunidad de Ayala. Pero la vi, y por dos razones: la primera porque me gusta verla con mi madre que. como yo, lleva desde el estado de alarma viendo la misa por televisión. La segunda porque las homilías del obispo son. al menos para mí, una pasada. Este hombre tiene un vocación de orador impresionante. Y encima con una convicción contagiosa  y unas palabras inundadas de amor, de sabiduría celestial, de fe absoluta en cada palabra que sale de su boca, o más bien de su corazón. He podido disfrutar de su celebración todo este tiempo, tan difícil, pero que, gracias a él, se hizo muchas veces más ameno, gracias a sus maravillosas reflexiones, que sólo puede venir de un verdadero siervo de Dios.