Recuperada Teresa

Ya toda me entregué y di / y de tal suerte he trocado,/ que es mi amado para mí, / y yo soy para mi amado./ Cuando el dulce cazador / me tiró y dejó rendida ,/ en los brazos del amor/ mi alma quedó caída./ Y cobrando nueva vida / de tal manera he trocado / que es mi amado para mí,/ y yo soy para mi amado./ Hirióme con una flecha / enherbolada de amor,/ y mi alma quedo hecha/ una con su Criador,/ ya no quiero otro amor/ pues a mi Dios me he entregado,/ y mi amado es para mi,/ y yo soy para mi amado.

Esta bella poesía de Santa Teresa la puse en una entrada de hará casi un año, y he querido recuperarla para que la puedan disfrutar todos, porque creo  que es fantástica. Con poemas así,  es fácil y apetecible creer en Dios.