Ahora que la noche es tan pura, /y que no hay nadie más que tú,/ dime quién eres./ Dime quién eres y por qué me visitas,/ por qué bajas a mí que estoy tan necesitado/ y por qué te separas sin decirme tu nombre./ Dime quién eres tú que andas sobre la nieve/; tú que, al tocar las estrellas,/ las haces palidecer de hermosura./ Tú que mueves el mundo tan suavemente,/ que parece que se me va a derramar el corazón./ Dime quién eres;/ ilumina quién eres;/ dime quién soy también,/ y por qué la tristeza de ser hombre/; dímelo ahora que alzo hacia ti mi corazón/, tú que andas sobre la nieve/. Dímelo ahora que tiembla todo mi ser en libertad,/ ahora que brota mi vida y te llamo como nunca./ Sostenme entre tus manos;/ sostenme en mi tristeza,/ Tú que andas sobre la nieve.

Es un himno de las vísperas. Como siempre me encanta. Pero éste además tiene unas figuras  poéticas maravillosas

_andas sobre la nieve: todo el mundo anda en la nieve, deja sus pisadas en la nieve,  pero sólo hablando de los esquís o los trineos, diríamos que se deslizan sobre la nieve. Él si anda sobre la nieve.

_hermosa visión de Jesús andando sobre  la  nieve, en la noche  pura, como Él. Mueve al mundo ¡mirad qué fuerza!

_tocas las estrellas ¡quién pudiera! Él, y encima las hace palidecer de hermosura ¿ desde cuándo las cosas bellas  palidecen? ¿quién puede sostener a alguien en sus manos, sino Él?

BELLAS FIGURAS. DIOS TODO LO MERECE