versos 2 C

_ ¡Quédate conmigo! Intentaré serte fiel. ¡Por favor, quédate conmigo!
De rodillas te confieso de mis pecados el peso. De tu pureza seré testigo.
¡Qué dolor me inundaría! iQué congoja sentiría en esa mi alma tan fría! ¡Qué dolor no faltará!
¡Triste mi vida será, si junto a la tuya no está!
¡Cúrame por piedad!
No te alejes de este cuerpo corrompido, engañado, tantas y tantas veces vencido, este mísero mortal
Con existencia frustrada, tu presencia anhelada, que me salve, me libere de ese pasado banal
Donde todo es vanidad.