versos 1 D

Oigo y atiendo con fe vuestro ruego

Más satisfacerlo, fuerza mermada, no puedo

Por más que quiera el alma mía

Concederos esa alegría.

_ ¿No gritaste?

_ ¡Si! Y no mentí _ ¡¡Pues di!! _ ¿Cómo deciros que está callada

¿Y con misericordia, mi vida guía con su mirada?

_ ¿Y si del cielo vengo ¿por qué, pensamiento duro, dudaste?