M.R.XXIX

quinto

Creo sinceramente que mi charla fue efectiva. Paso a contaros por qué:

el domingo cuando fui a desayunar mi madre me dijo que habían pensado que, tras nuestra bella cconversación del día anterior, y como hacía un sol radiante, parecía buena idea ir a comer al campo,  en algún lugar al aire libre, donde poder respirar aire puro,  lejos del ruido cotidiano de los coches y demás.

__»Tus hermanos ya se han apuntado. ¡Venga ven!»  Mi madre hablaba y mi padre sonreía. No podía negarme.

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