Escucha. Cristo se
hace bautizar, no para santificarse con el agua, sino para santificar el agua y para purificar
aquella corriente con su propia purificación y mediante el contacto de su cuerpo. Pues la
consagración de Cristo es la consagración completa del agua.

Esta es la bella opinión que tiene el obispo Máximo de Turín (s. V) sobre el bautismo de Jesús .

A mí me gusta y por eso la comparto.

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