La Antorcha

Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Haz que tu palabra sea antorcha para nuestros pasos.

Os imagináis qué lindo una procesión nocturna de personas buenas blandiendo su antorcha para iluminar el camino hacia la Paz. Y a cada paso, todos los que nos ven, contagiados por nuestro fervor, se unen a nosotros. Y así, poco a poco la Tierra entera se ilumina, y los ángeles desde el cielo nos ven y alegres, van a anunciar al Señor que por fin, su palabra ha sido antorcha para nuestros pasos.