De Santo Tomás

“Si se ofrecen cada día oportunidades para ofender a mi Dios, me armo cada día para el combate con la recepción de la Eucaristía.” (Santo Tomás Moro)
“Si necesito una luz especial y prudencia para desempeñar mis pesadas obligaciones, me acerco a mi Señor y busco Su consejo y luz.” (Santo Tomás Moro)
«En mi corazón no encuentro las fuerzas suficientes para hablar de forma distinta a como me dicta mi conciencia.» (Santo Tomás Moro)

 

Esta última frase de  Santo Tomás puede resultar liosa. Yo la entiendo así::

Todas las fuerzas de mi corazón, que por  supuesto vienen de Dios, porque yo se  las pido a diario,  y  a  diario me las da, no serán nunca distintas de las que me dicte la conciencia. ¿Y por qué? Porque mi conciencia  es Dios quien me  la dicta. Y si mi conciencia me dictara cosas que no son buenas, querría decir que no  le pido suficientes  fuerzas al Señor , pues como dice el evangelio «pedid y se os dará».

Os soplo que a veces soy tan tonta que me dejo engañar por una conciencia «mal nutrida»de fuerzas. ¡Hay que tener un cuidado!…