La hoja y…

Esta entrada me ha venido a raíz de un comentario que le hacía a mamá. Le hice constatar el hecho de que la planta del salón tenía una hoja  nueva. Parece algo muy normal, pero no lo es: es una planta que regalaron  a mis padres  hace  más de 40 años. Está en una esquina, sube por la pared hasta el techo y ahí se bifurca hacia ambos lados. Otrora fue una planta frondosa, llena de hojas y muy luminosa. Ahora, tras cambios inessperados de lugar, y vuelta a su sito, se ha resentido notoriamente. En muchas partes las hojas escasean, e incluso hay ramas calvitas, pobres. Bueno, pues a pesar de tantos avatares, esta hojita ha nacido en el último extremo de la planta, donde uno se preguntaría cómo habrá logrado llegar allí.

Entonces se me ocurrió algo. Pensé…………..