El bálsamo

 

Ya sé que hoy no corresponde,  pero el himno de Vísperas de ayer domingo 8 de septiembre era tan hermoso… que no me puedo resistir a sus 4 últimos versos. Mirad:

Cristo entre los vivos,
y la muerte muerta.
Dios en las criaturas,
¡y eran todas buenas!

¿! A que es precioso? Jesús aquí con nosotros. ¡Y ya no nos morimos nunca! Y la guinda del pastel es que a nuestro alrededor todo el mundo es bueno. ¿Verdad que sería  la vida perfecta, el paraíso con el que soñamos, lo increíble hecho realidad? Pero claro, con estas vicisitudes que nos ha tocado vivir, estos versos -con perdón- darían hasta risa, sobre todo el último, por desgracia. Sin embargo nunca debemos desesperar,  porque…

Lo  mejor de todo, es que gracias  a nuestra fe,  sabemos que esto llegará. Por ahora paciencia, mucho «aguantoforme» -que con los tiempos que corren, falta nos va a hacer-  y a hacer lo que ya todos sabemos. Yo desde luego lo  intentaré con todas mis fuerzas, y de vez en cuando me leeré este  «bálsamo» para cargar las  pilas, y no olvidarme nunca  de que siempre debo estar alegre. Te lo recomiendo.