¿débil?

Cuanto mejor creo haber hecho una cosa, peor me parece que salió. Pero claro si la hago, sin saber del todo si saldrá bien o mal, y sale mal, creo que la cosa es mucho peor, porque en esta situación ni siquiera tengo el consuelo de saber que al menos creí hacerlo bien. Débil consuelo, pensarás, pues el resultado en ambos casos sigue siendo malo. En fin, que todo esto parece un trabalenguas, pero si lo piensas bien, verás que a ti alguna vez te ha ocurrido. Pues mi consejo es que nunca, nunca, nunca pienses que si al final va a salir mal ¿para qué esforzarte en  intentar que salga bien? Pues yo creo que si. Porque opino que si nuestro camino es ir hacia el Bien Sumo que es Dios, nuestro deber es hacer siempre el bien para no salirnos del camino y poder alcanzar la  meta. Y si no sale bien, aun creyendo tú que saldría, pues ¡qué se le va a hacer! Tú hiciste lo que Dios te mandó: el bien. Punto. Y al menos tienes el consuelo ¿débil? Recuerda: cuando soy débil, entonces soy fuerte .