FELIZ CON MAYÚSCULAS

Feliz,, feliz,  feliz  ….

Siento tanta felicidad, que me impulsa a contároslo, ¡pero ya!; es como si el mal se hubiera erradicado de la tierra, nadie pasara necesidad y el mundo se hubiera convertido en un lugar como Dios manda, y nunca mejor dicho. ¡Qué deseo maravilloso verdad?

Dice mi hermana que estoy· «pasada de medicinas para levantar el ánimo.» Vamos, cómo los drogatas, pero mi única  «droga» es Dios. Él es quien me hace sentir así y me dice que lo cuente. Así que porfa, tú que me lees, manda  esto a tus amigos, para que conozcan el milagro de tener a Dios.