Y sigue

Aprovechando el último  correo que he enviado, tengo motivos más que fundados .diario ABC- para asegurar, cinco años después, que, tristemente, Satanás sigue aquí. ¡Y vaya  si sigue! En China, dónde existe todavía la pena de muerte, exportan, con fines comerciales, los órganos con posibilidad de ser trasplantados pertenecientes a sus más recientes víctimas. ¿Hay algo más macabro?

Pues ahí está la prueba.