Grande

¡¡¡Me voy a Londresssss!!!

Mi vecinito Borja, que vive allí desde hace unos años,, va a estrenarse como tenor en su ópera prima, y me invitó. ¡’Qué ganas! Bueno pues desde hace unos días, aunque no lo creáis, he estado sintiendo, sin saber por qué, desasosiego y una especie de miedo irrefrenable. Sin embargo, no he dejado ni un momento de mostrar mi alegría a los demás, pues yo sabía que, aunque escondida,, estaba ahí.

Y, efectivamente, volvió. A escasas horas de irme volvió. Y es que El Señor no deja de probarme, a la vez que me muestra, una y otra y otra vez, que siempre esta ahí, que siempre estará.

Ojalá tuviese alguna forma de contagiar mi sentimiento a todo el mundo, porque lo que siento es tan grande, que debería experimentarlo cualquiera. Pido a Dios que así sea.