Mi Fe

Mañana voy a ver a mi amiga Charito. Voy a su nueva casa, que ya conozco, y a la que antes fuimos de visita juntas tantas  veces. Ahora es distinto, soy yo la que va a visitarla ya que ella es la nueva y orgullosa inquilina del lugar. Sé bien que el lugar es agradable.  Tengo entendido que es un sitio tranquilo, donde la compañía es la mejor y el trato más que adecuado. Me consta que ha hecho una buena elección y por eso, aunque ya no viva tan cerca, sé que puedo venir a visitarla cuantas veces quiera. Y encima en el teléfono privado que tengo instalado en el corazón, tengo línea directa con ella.

Ventajas de tener mucha FE. Pero vamos, que no la tengo en exclusiva. Y me encantaría compartirla contigo.