El desierto

Juan es    la voz que clama en el desierto…Nosotros, como él, estamos llamados a proclamar el Evangelio, pero ¿ por qué en el desierto?

Pensando, se me ocurren dos ideas. La primera es que nos enfrentamos a  personas que aún no se han   percatado de la alegría que Dios les  quiere dar. Podríamos decir que, por lo    menos para nosotros, tienen  su alma vacía, sin vida, Como un desierto.

La otra idea  es que para lograr con éxito un  fértil entendimiento, sea lo que sea que  queramos enseñar, el elemento necesario es el silencio. Y ¿qué mejor escenario que un desierto?

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Buena idea

«Rezad por vuestros enemigos.»»

¡¡¡Ufff!!! Menudo rollo difícil.  ¿Y eso cómo se come?

Pues yo tengo un método: Rezo por ellos pidiendo al Señor que se vuelvan buenos y sepan. arrepentirse de sus culpas

Claro que yo tengo la suerte de no tener enemigos cercanos,  y por eso mi teoría es fácil. De verdad, si puedes, creo que es una buena idea.

la posada

¿Eres cliente asiduo, o huésped de una sola noche?

Así dice un sabio de la antigüedad:  La esperanza del impío pasa como el recuerdo del huésped de una sola noche. Lo del cliente asiduo es un añadido mío, pero  creo que va bien con  las ideas del sabio. El habla de los impíos   y también de los justos. Hace una perfecta metáfora al comparar al impío con el mencionado huésped. Bueno, pues yo hago otra, comparando el cielo con una bella posada donde llegan huéspedes que se van enseguida, y otros que acuden con frecuencia.

¿A que ahora entiendes mi pregunta?

A Consuelo Rivas Rozas

Esta entrada de blog, siendo hoy  la festividad de todos los santos, se la dedico a mi querida amiga de los 13 años, Consuelo,  de  quien quisiera ser llorando el hortelano de la tierra que habitas…tan temprano. Si  pudiera, recordando al gran Miguel Hernández, plantaría en ella  alegres y vistosas flores que, regadas con mis lágrimas, permanecieran siempre frescas, como   permanecerá  para siempre tu alegría en mi alma.

Gracias por existir Consuelo