De nuevo gracias

oEsta mañana desperté algo triste. Soñé con una compañera de los trece años. Murió de cáncer a los ventiipocos. Al despertar, su imagen apareció tan vívida en mi mente que me hizo entristecer. Pero recordé unas palabras maravillosas de la madre Teresa de Calcuta:  «debes tratar de estar alegre siempre, aun cuando no te apetezca, sobre todo cuando no te apetezca». Pues eso hice, ¿y sabeis qué pasó? De pronto me sentí alegre de verdad, sin parecerlo, siéndolo. Los más de mil motivos que tengo -que tenemos- para serlo pudieron mucho más. Y de nuevo di gracias a Dios por la felicidad que me está dando.

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