Nuestra paz, Señor

«Nuestra paz, Señor, es hacer tu voluntad»

 

No me digas que no es un pedazo de frase. Y tan auténtica…porque, no sé tú, pero yo puedo dar fe de que cuando de verdad, de verdad, siento paz, es cuando hago la voluntad del Padre. ¿Y cuál es esa voluntad? Amar a los demás. Pero ¡recuerda! Para amar a los demás es fundamental que te ames a ti mismo. ¿Y cómo se consigue? Fácil: Haz algo bueno, aunque sea pequeñito. Te lo agradecen. Empiezas a gustarte. Y así poco a poco…

 

Poema

SIENDO COMO TÚ ERES,
SEMBLANTE MANSO Y LIGERO,
QUIÉN TE DIRÁ: «YO NO QUIERO
QUE MI SER TÚ POSEYERES.»
QUIÉN TE EXIGIRÁ DEBERES
SIENDO ELLOS LOS DEUDORES,
MIENTRAS YO, DE MIL AMORES
TE ENTREGO TODA MI VIDA,
Y SIN QUE NADIE LO IMPIDA
SIEMBRO EN TU ALMA MIS FLORES.

 

Himnos

¡¡¡¡¡Estoy alucinando con los himnos!!!!!

Ya sé que debería leer siempre Laudes, porque son los rezos que corresponden según el paso que ya he dado. Lo que pasa es que, ni me levanto tan pronto como debiera  –vergüenza total–, ni por ello consigo tener tiempo para leerlos. Ahora eso si. ¡yo mis rezos no los perdono! Para mí son el alimento del alma. y si alguna vez  -poquísimas- no los leí. sentí su falta inmediatamente.  Por eso a veces rezo Vísperas, incluso la hora intermedia, que como no tiene himno, y ya me leí los indicados, busco otros. ¿Y qué pasa? Pues que alucino. Son tan bellos. Pero claro, es normal. Cómo ya dije en la entrada que titulé María, lo mejor del arte es para Dios -y su family of course-. Yo recomiendo encarecidamente a todos los que, como yo, aman la poesía, que lean los himnos del Diurnal. Unas décimas preciosas, una métrica, unas rimas….En fin que…

¡¡¡¡¡VAIS A AAAAALUCINAR!!!!!