Para ti, María

Qué bonita que venía/, nadie preguntó de dónde,/la brisa, que lo sabía,/repitió su Dulce Nombre/ con un suspiro, María.

Bonito, eh!! Si es que la  Virgen se lleva la palma, en cuadros, esculturas, iglesias, canciones, libros y, claro, poesías. Ésta es una especie de conclusión de un día cualquiera del Evangelio. Y no lo digo despectivamente ni mucho menos, sino porque María está en cualquier sitio, a cualquier hora, ayudando   a quien la necesite. ¡Es tan buena! Por eso me encanta homenajearla, aunque sólo sea, humildemente, desde este blog .