MI HISTORIA -1

Aquí empieza mi historia

Hasta los 22 años estuve  físicamente bien. Mentalmente mi Fe religiosa se asentaba en una enseñanza desde niña del catolicismo, una Primera Comunión que casi ni recuerdo, una posterior adolescencia muy alocada -yendo a misa y poco más- y una Confirmación donde creo haber tenido mi primer contacto con El Espíritu Santo,  pero que olvidé rápidamente. Recuerdo haberme arrodillado ante el entonces obispo, y cuando él me bendijo noté como un escalofrío, pero agradable, que entraba en mi cuerpo. El Señor me llamaba, pero yo, tonta de mí, le dejé escapar y preferí continuar con mi vida habitual, es decir, un derroche total de tiempo ocupado al cien por cien en deleites mundanos. Quiero destacar algo importante: Dios ya me había localizado. Quería algo de mí pero yo me hice la loca, ni me enteraba. Mí último novio -allá por los 20 años-  profetizó sin buscarlo una gran verdad: y es que nadie sabe lo que pueda ocurrir. Sólo Dios. Yo le dije que como todo nos iba muy bien, acabaríamos los estudios, nos casaríamos, tendríamos hijos, seríamos felices y comeríamos perdices. El me dijo que no adelantara acontecimientos porque nuestro futuro no está  en nuestras manos. ¡Cuánta razón tenía! Faltaba muy poco para que todo cambiase.

Y actualmente, sólo muy actualmente, m diría que para mejor.