Símbolos

Bueno; antes de empezar a contar mi historia, quisiera contar algo que me ha gustado mucho.

Este fin de semana he estado de convivencia con mi comunidad religiosa. Hemos hablado de muchas cosas, pero hubo una en particular que me sorprendió y ayudó a comprender un poco mejor el Camino de la salvación: leímos el evangelio en el que Jesús cura a un ciego de nacimiento. Mezcla su saliva  con tierra, hace barro y le unta los ojos; el ciego se lava y, gracias a su fe, ve. Parece una lectura de muchas, pero no. Lo interesante para mí fue la explicación que uno de los catequistas dio sobre ella. Dijo que todo eran símbolos: la saliva de Jesús simboliza su Palabra, ya que sin saliva no se puede pronunciar palabra alguna. La tierra  es el polvo en el que se contienen todos nuestros pecados porque, como bien dice La Biblia,  «polvo eres y en polvo te convertirás». El Señor mezcla las dos cosas, se las aplica al ciego y  ve. Y aquí es donde aparece ese maravilloso simbolismo: si leemos  con Fe -grande, como la del ciego- la Palabra del Señor, Él, con su infinita misericordia perdonará nuestros pecados, curando nuestra ceguera y abriéndonos los ojos para permitirnos  ver con el corazón, que es el órgano con el que veremos lo que de verdad importa. ¿A que ya no es una lectura más?