¿paz? SI, gracias

Hablando de la paz que creíamos perdida…

Gracias a Dios, yo ahora puedo darte mi palabra de que no es así. Nuestra paz interior está y estará siempre a nuestro alcance.

Como imaginas, es un escrito mío. Digo que siempre podremos tener paz interior. Y doy mi palabra. Bueno, pues yo ahora mismo no consigo encontrarla. Pero eso si, si entonces di mi palabra de que la paz no se perdió,  es porque dije una verdad como una casa. Fue Dios, a quien por aquel entonces sentía muy, muy cerca, quien me dejó escribir aquello,  porque era cierto. Y sigue siéndolo, claro. Así que aunque ahora no la sienta, queda constancia por escrito de que SI existe. Y yo me lo creo, porsupuesto. Valga mi razonamiento para todos aquellos que crean, como yo ahora, que la paz interior se perdió. Pues NO. Yo di y doy mi palabra.