Sed de ti

¡Hola! no sé si volví más animada o no. Aunque debiera -incluso ayer disfruté de mis lindas sobrinas-, no soy yo quien decide si no el de arriba.  Y yo me limito a cumplir su voluntad.

Bien. «tengo sed de ti como tierra reseca»

Dice Santa -¡por fin!- Teresa de Calcuta que la sed de Jesús en la cruz fue su modo de pedirnos su amor. Y si a eso unimos la comparación que hace la frase: sed=tierra reseca…¿cuánto amor hará falta para convertir una tierra reseca en tierra fértil?Mucho. Y teniendo en cuenta que una vez obtenida debemos conservarla, quiere decir que…¡no podemos parar de amar nunca! Pero lo mejor es lo sencillo de la solución: para regar esa tierra lo tenemos «tirao». Agua. O  amor, que para Él,  es lo mismo. Porque si lo dice nada menos que Santa Tersa, es como para creérselo ¿no? Además la sed de Cristo también es tu propia sed por Él ¿A qué nos suena? A esto: Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

Por eso he querido destacar esta frase. Quisiera, como la madre Teresa, animar a todos-y a mí misma- a saciar esa sed, la suya por ti y la tuya por Él, amándonos unos a otros y,  más que nada, amándole a Él.