Mi sonrisa

Quiero puntualizar que todo lo que digo en mi última entrada de blog se ha cumplido.

TODO.

Mis errores me han ayudado, y mucho, a ser como soy ahora: mejor persona.

Mis pies más que nunca están en el suelo.  De hecho, he quitado los reposapiés de mi silla de ruedas y avanzo -cuando las condiciones lo permiten- con los pies. Por eso mi amiga Carmen me dice que soy una Picapiedra..

Y lo que más choca. Mi sonrisa. Pues sí, la he logrado. Diréis: «¡pobre, divaga!». Pues no. Mi sonrisa la veo en todas las sonrisas que consigo  encender en las caras de tantas personas. Mi sonrisa aparece cada vez que cierro los ojos y  veo lo afortunada que soy de estar rodeada de personas que. como tú, me haceis todo más fácil. Y claro, me haceis sonreír.

Mi sonrisa está, hoy más que nunca, viva.