…como la cebolla

Si tuviera que escribir sobre cada uno de los himnos que leo cada día, los cuales una vez sí y otra…también, me encantan, entonces creo que no habría espacio suficiente en este blog.

Ya sé que me repito y doy bastante el tostón con esto de los himnos. ¡Pero es que son tan lindos que merecen mi alabanza, aun a riesgo de repetirme! Es que los leo y comprendo a los poetas clásicos: Eligieron, para que sus obras fueran bellas y admiradas, imitar aquello que es lo más  bello y digno ce admiración, los himnos que un día compusieron hombres muy santos que amaban al Señor. Y como yo también le amo …