Te lo puedo decir más alto

Creo que llegó el momento de alzar bien alta y bien clara la voz. Dije, cuando inicié este blog, que no iba a ser un blog religioso. Simplemente quería que me leyeran todos, creyentes y no creyentes. Vanidad pura. Bien, pues la cosa cambió. Bien es cierto que me encanta que me lean,  pero más cierto es esto:

DIOS ES NUESTRA ÚNICA SALVACIÓN

Y punto. ¿que en qué me baso? Principalmente en mi FE. A mí eso me basta. Como a muchos. Pero para los que aún no creeis, seguid leyendo por favor.

A ver ¿alguien puede explicarme cómo en mi situación _es larga, ya he tocado varios aspectos en otras entradas_, con todos los líos que hay fuera-ufff- y dentro-reuff- de mi casa, con mis dolores casi diarios, mis angustias, mis miedos… alguien me diga cómo es posible que sea tan feliz? ¿de dónde saco fuerzas para animar, desde mi silla de ruedas, a tanta gente? ¿Quién me da la fuerza? EL MÉDICO QUE ME VIO EN 1993 NO DABA NI UN DURO PORQUE ME LEVANTARA NUNCA DE MI SILLA. Y muchos me habéis visto de pie. Desde luego los profesionales me han ayudado, y muchísimo. Pero estuve a punto de morir en una cama de hospital…y aquí estoy. Me diréis gracias a quién.