Los patos del Retiro

Vengo del Retiro. He ido con mi prima para cambiarme un poco los aires. ¿Y sabes qué? Que me han cambiado mucho. Hemos visto patos, uno de mis animales favoritos. Y fijaos, había un montón de barcas en el estanque, incluso unos piragüistas avanzando rápidamente. Uno de ellos pasó casi rozando al pato. Pero éste. lejos de asustarse, lo esquivó con su habitual majestuosidad, e impertérrito siguió su camino. ¡Gloriosos patos! Yo ceo de verdad que en la vida debemos actuar como ellos: avanzando siempre con seguridad, esquivando sin miedo a nuestros adversarios, y siguiendo SIEMPRE nuestro camino.

Por cierto, recomiendo encarecidamente a aquellas personas que, como yo, necesiten echar fuera alguna «mala idea», que se vayan a pasear por un parque lleno de árboles. Y si hay patos ¡mejor!